Funcionarios de seguridad estadounidenses encargados de rastrear la piratería china, acusaron a dos piratas cibernéticos vinculados al gobierno de China, de intentar robar información valiosa relacionada con la producción de la vacuna anti Covid-19 encabezada por el laboratorio médico Moderna.

El gobierno federal presentó una acusación pública y formal luego que Moderna estableciera contacto con agentes del FBI para denunciar el presunto ataque. China ha negado las acusaciones de manera sistemática.