Esta semana la industria móvil, utiliza el MWC 2019 como plataforma para mostrarnos los últimos avances en la tecnología de los teléfonos inteligentes.

Entre pantallas plegables, sistema de cámaras sofisticados y por supuesto, la red 5G que sin duda acaparará la mayoría de los titulares, nos resulta difícil imaginar que aún existan personas sin acceso a ni siquiera un teléfono, aun cuando la penetración de los smartphones esté cerca de saturar los niveles en algunos de los países desarrollados.

Según un estudio realizado por GSMA, el grupo global de la industria que representa a los operadores móviles y otros actores de la industria, la adopción mundial de teléfonos inteligentes se situó en solo el 60 por ciento de todas las conexiones móviles en 2018.

Para sorpresa de muchos, son varias las regiones que han mostrado niveles de acogida mucho más inferiores que ese 60%.

El nivel más bajo de acoplamiento a la tecnología smartphone corresponde a la África Subsahariana con 36%, cifra que contrasta equidistante mente con Norteamérica que se ubica al otro lado del espectro con 80%. 

Mientras que tener un teléfono inteligente podría sonar como un lujo innecesario, vale la pena señalar que el acceso a Internet móvil es un habilitador clave del desarrollo socio económico, especialmente en países que carecen de la infraestructura para proporcionar internet fijo a gran parte de la población.

Teniendo esto en cuenta, solo podemos esperar que la previsión de la GSMA sobre la adopción de teléfonos inteligentes en 2025 resulte precisa. El grupo de industrias tiene expectativas sobre que la penetración global de los smartphones alcance el 79%, aunque finalmente habrá regiones que se quedarán atrás viendo el fuerte crecimiento.

Estos son los números del posicionamiento global de los Smartphones, según Statista, basada en los estudios realizados por GSMA:

Para el 2018 Norteamérica mostró un posicionamiento de la tecnología Smartphone en su territorio del 80% lo cual para el 2025 podría convertirse en un 90%.

Para Latinoamérica la cifra el año pasado estuvo ubicada en 66% lo que podría aumentar a un 79% en los próximos 6 años.

Por su parte Europa podría transformar el actual dígito de 72% en un 82% para el futuro, igualando a Asia del Pacífico y  dejando atrás a la África Subsahariana con tan solo un 66% de posicionamiento.