El jefe de capital privado, Orlando Bravo, tiene una advertencia sombría para la industria de la tecnología.

“Creo que vendrán más dolores”, dijo Bravo, fundador de la firma de adquisiciones Thoma Bravo, al programa “Squawk Box Europe” de CNBC este jueves.

Durante años, el sector tecnológico ha liderado el mercado de valores, con empresas como Apple y Microsoft convirtiéndose en algunas de las empresas más valiosas del mundo.

Pero en 2022, las acciones tecnológicas se han enfrentado a un ajuste de cuentas a medida que los bancos centrales se mueven para controlar la inflación galopante. La Reserva Federal de Estados Unidos realizó el miércoles su subida de tipos de interés más agresiva desde 1994.

Las tasas más altas hacen que las ganancias futuras de las empresas orientadas al crecimiento sean menos atractivas. Las empresas tecnológicas, especialmente aquellas respaldadas por capital de riesgo, tienden a priorizar el crecimiento sobre la rentabilidad a corto plazo.

“Cuando esas empresas realmente comiencen a responder a la pregunta de los inversores, el camino hacia la rentabilidad, no les va a encantar lo que ven”, indicó Bravo.

Bravo tiene un patrimonio neto de 6.300 millones de dólares, según Forbes.

“Eso requiere muchas reducciones de costos, requiere mucho dolor”, agregó. “Y es difícil de ejecutar, especialmente en un entorno público”.

Últimamente, las empresas tecnológicas que alguna vez fueron ruidosas han visto cómo sus valoraciones se redujeron drásticamente tanto en el mercado público como en el privado, y las empresas que se beneficiaron de los efectos sociales de la pandemia de Covid-19 se vieron más afectadas que otras.

Las acciones de Netflix y Zoom se han desplomado alrededor de un 63 % y un 70 %, respectivamente. Peloton, la empresa de equipos de fitness, ha perdido más del 90 % de su valor.

Los efectos de la venta masiva de acciones tecnológicas también se sienten en las empresas privadas, con la firma de “compre ahora, pague después” Klarna, según se informa, a la que se le prevé que su valoración se reduzca en un tercio en una nueva ronda de financiación.

Fuente: CNBC