El pasado 16 de diciembre OnePlus celebró su quinto aniversario. Pocas empresas pueden darse el lujo de decir que, antes de cumplir su primer aniversario, lograron estremecer un mercado consolidado que está llegando a su madurez como el de los teléfonos inteligentes, pues, ¿quién no recuerda el debut de esta empresa? El OnePlus One fue un teléfono que marcó un hito al ofrecer especificaciones de tope de gama a un precio de gama media, es decir, en torno a los 300 dólares.

La empresa fue fundada por un pequeño grupo de ex trabajadores de Oppo, de hecho, se han estado apalancando en la estructura de producción de esta empresa para fabricar sus equipos. Lo que empezó con una pequeña banda hoy es un personal que se cuenta en los miles en operaciones que se expanden internacionalmente.

Tanto el nombre como el logo de la empresa apuntaban a ofrecer un sentido de comunidad, y así se mantuvo en sus primeros dos años: Sólo era posible comprar los equipos OnePlus a través de un sistema de invitaciones emitidas a los miembros de los foros, lo que no sólo le daba al producto un sentido de exclusividad, sino que le permitía a la empresa mantener un control de la demanda y así poder ajustar una oferta adecuada, pues no estaban preparados para afrontar una pérdida por una oferta excesiva.

La empresa empezó con una sociedad prometedora de la mano de Cyanogen Inc., responsable del desarrollo de lo que entonces era la más completa, flexible y personalizable versión de Android, CyanogenMod, que sería el sistema operativo del Oneplus One. Pero ciertos acuerdos de exclusividad de Cyanogen con otros fabricantes en la India puso fin a la sociedad y Oneplus reclutó a otro equipo de desarrolladores de otra versión personalizada de Android que entonces gozaba de cierta popularidad: Paranoid Android. Así, al poco tiempo, nace Oxygen OS, versión del sistema operativo de Google que controla los dispositivos OnePlus hasta el sol de hoy.

Luego de varias iteraciones de equipos asesinos de buques insignia o “Flagship Killers”, eventos internacionales, un lanzamiento por realidad virtual desde las oficinas de la empresa, una incursión al mercado de gama media que, lastimosamente, no se volvió a repetir y muchos hitos más, llegamos al OnePlus 6T, el tope de gama actual de la empresa. Hoy no hace falta invitación, al contrario, es el primer teléfono de la empresa que está disponible en las tiendas de operadoras como T-Mobile en Estados Unidos.

Ya no lleva la corona del equipo que ofrece especificaciones altas a un precio de gama media (hoy la lleva el Pocophone F1 de Xiaomi), tampoco se le puede llamar un teléfono económico, pero sigue siendo una relación precio-calidad que mantiene un sello de distinción en un mercado que empieza a romper la barrera de los 1.000 dólares. De hecho, está en mi Top5 personal de 2018.

Tras cinco años OnePlus se convirtió en la marca favorita de los entusiastas de Android, heredando, y ahí concuerdo con los editores de Andorid Authority, el espíritu de la antigua línea Nexus de Google. No tendrán el Android más puro directo de Google, pero cuentan con una experiencia, tanto de hardware como de software que nos recuerda por qué nos gusta el ecosistema de los chicos de Mountain View: Esa posibilidad de hacer que la experiencia de uso sea totalmente nuestra.

Así pues, como un fan de la empresa desde sus primeros días, brindo por este aniversario y por muchos más años con el Never Settle como norte, en los que conformarse nunca sea una opción.