El camino hacia la popularización de la realidad virtual ha comenzado de verdad ahora. La tecnología estaba preparada tras varios años de expectación. Pero le faltaban algunos flecos que cortar (mejor y más software, eliminar el cableado, precios más reducidos). Uno de ellos empieza a ser real.

Tiempo después de que Facebook decidiera probar suerte con unas gafas de uso independiente en comparación con las Oculus Rift que requieren de un potente equipo para su funcionamiento, HTC ha hecho lo propio. La firma taiwanesa, una de las grandes firmas implicadas en el desarrollo de este avance, ha anunciado las gafas Vive Focus, que destacan por prescindir de los cables.

Al operar de manera independiente, el usuario podrá moverse por la habitación sin miedo a tropezarse con los dichosos cables, que dificultan en parte su mayor adopción. A diferencia de la realidad virtual móvil, como es el caso de las gafas Gear VR de Samsung o las Daydream de Google, este dispositivo tampoco requiere de un teléfono móvil que sirva de proyector del contenido. El visor queda alimentado por un sistema denominado Vive Wave, del que por ahora se desconocen más detalles de su funcionamiento.

A nivel técnico, el nuevo visor contará con una pantalla tecnología OLED y una serie de sensores destinados a captar el movimiento del usuario y la posición del casco. En su interior se encontrará un chip Snapdragon 835 fabricado por Qualcomm (el mismo utilizado por los teléfonos móviles modernos), pero su funcionamiento y rendimiento no se ha podido comprobar de primera mano todavía. Al igual que tampoco el precio, pero teniendo en cuenta que los principales dispositivos de alta gama (HTC Vive o Oculus Rift) han reducido sus precios recientemente, lo más probable es que se encuentre en una horquilla entre 200 y 400 euros.

El dispositivo, que se comercializará en una primera fase en el mercado chino, llegará posteriormente a Estados Unidos y Europa, aunque en estos territorios puede que cambien algunos aspectos como el nombre. Se habla de la posibilidad que la versión occidental se llame HTC Vive Eclipse. Tampoco ha trascendido el catálogo de propuestas inmersivas y el contenido que se podrá utilizar, pero los analistas apuntan a que la intención de HTC es dirigirlo como dispositivo educativo.

Pero también empuja la realidad mixta

Un entorno éste, la educación, que ha comenzado desde hace tiempo a integrar tecnología dentro del aula para mejorar el aprendizaje. Firmas como Samsung o Microsoft ya han hecho sus primeros pinitos para adaptar contenido de realidad virtual a ciertas materias educativas. Gracias a estos métodos de enseñanza moderna, por ejemplo, los alumnos pueden interesarse por conocer más cerca la historia, la geografía o conocer de cerca el interior del cuerpo humano. Mientras tanto, la llamada realidad mixta -una tecnología que combina las tecnologías de realidad aumentada y realidad virtual- va creciendo y son numerosas empresas como Acer o Asus las implicadas en su desarrollo.