El hacker canadiense Gary Bowser, fue muy mencionado en noticias, y es que hace un tiempo montó un negocio en el que vendía consolas modificadas para jugar videojuegos piratas y además participó con conocimiento en un negocio cibercriminal en el que hackeaban las terminales” desde 2013, donde se dedicaban a eludir las medidas de seguridad de la Nintendo Switch.

Este miercoles nos enteramos que el hacker deberá cancelar una cantidad de $10 mil para responder a una demanda civil por pirateria.

Además de esta sentencia, Bowser también fue condenado en el mes de octubre pero en un caso federal en donde debía pagar cuatro millones y medio de dólares y cumplir una pena de hasta 10 años, donde Gary admitía haber “desarrollado, fabricado, publicitado y vendido una variedad de dispositivos que permitían a compradores jugar versiones piratas de títulos con copyright, o ROMs”, obteniendo un beneficio por las modificaciones.

Este caso que ha durado varios años, alcanzó su punto más alto cuando el gobierno de los Estados Unidos presentó cargos federales contra Bowser, que había sido arrestado en Republica Dominicana en octubre de 2020, donde se cree sigue al menos uno de sus socios.

Con Xataka