La situación de Netflix sigue empeorando día tras día. En esta ocasión no estamos hablando de la pérdida de suscriptores, sino de un pago de 42 millones de dólares a varios escritores, esto luego de perder un juicio en contra del Gremio de Escritores de América (WGA por sus siglas en inglés).

Todo comenzó con un arbitraje reciente con el gremio, el cual obligó a Netflix a desembolsar 850 mil dólares en residuos a Eric Heisserer, escritor de Bird Box, así como 350 mil dólares en intereses, lo que suma un total de 1.2 millones de dólares. Esto fue lo que comentó Meredith Stiehm, presidenta del Gremio de Escritores de América:

“Netflix argumentó que WGA debería aceptar una fórmula deficiente que la empresa negoció con DGA y SAG-AFTRA. Después de una audiencia, sin embargo, un árbitro determinó de manera diferente: que la tarifa de la licencia debería haber sido mayor que el presupuesto bruto de la película”.

Asimismo, Stiehm agregó que: “la próxima negociación de MBA de 2023 nos desafía a abordar la prisa de la industria por utilizar el crecimiento del modelo de transmisión para deprimir los salarios y las condiciones laborales del talento de Hollywood. Esperamos que los escritores y todos los trabajadores de Hollywood reciban su parte justa del valor que creamos juntos”.

Pese a que en el caso de Bird Box solo se habla de 1.2 millones de dólares, se dictaminó que a los escritores de títulos originales de Netflix se les debe pagar el mismo nivel de tarifas de licencia que el servicio de paga por títulos de terceros. Esto significa que la sentencia se aplica a un total de 139 películas originales de Netflix.

Es así que los 216 escritores de esas películas están en línea para recibir un total de 42 millones de dólares en residuos impagos. Por si fuera poco, el gremio también busca 13 millones adicionales en intereses, lo que significa que los escritores afectados podrían recibir un total de 64 millones en residuos después de la acción de la WGA.

Esta es la consecuencia de varias decisiones de Netflix para pagarle menos a los escritores. La compañía de streaming comenzó a producir películas escritas por miembros de la WGA en 2016, pero la compensación original del gremio solo cubría las presentaciones en el cine de las películas. Cuando esas cintas tienen licencia o se estrenan en otros mercados, los residuos deben pagarse sobre esos ingresos. Sin embargo, Netflix negoció nuevos acuerdos con SAG-AFTRA y DGA que les permitieron pagar residuales significativamente más bajos, algo que se trató de negociar con el Gremio de Escritores de América. Pese a ello, y como ya lo vimos, esto no tuvo resultados positivos.

Fuente: Atomix