Heberto Alvarado Vallejo

Netflix creció y lo hizo bien. 2018 fue un gran año para esta compañía de la era digital que está cambiando varias industrias, entre ellas la televisión y el cine. La evolución fue evidente y por eso no quiero dejar de mencionar en la introducción de este artículo estos títulos:

“Bird Box”, “Dumplin'”, “The Christmas Chronicles”, “Roma” del mexicano Alfonso Cuarón, “22 July”, “Private Life” y “The Ballad of Buster Scruggs” de los hermanos Coen.  Todos títulos originales de Netflix que engancharon a la audiencia.

Sin decirnos nada, la evolución es evidente. Netflix, no sólo crece por innovación y adaptación a las peticiones de los consumidores. También lo está haciendo poniendo el acento en su marca. Grandes directores, grandes actores, grandes producciones.

Habla de una importante mejora que supera con creces los tiempos de House of Cards o exitazos recientes como Stranger Things de la cual se espera la tercera temporada.

Más allá de eso, vale la pena considerar que si bien las expectativas del mercado son válidas y bien entendidas, compañías como Netflix tienen sus ojos  bien puestos en la generación de contenido diferenciado, el “santo grial” de la era digital.

Vayamos con los números: En  2018 obtuvo unos beneficios de 1.211 millones de dólares, más del doble de los 558 millones logrados en el ejercicio anterior. Enorme crecimiento, que se debió a una facturación en 2018 que ascendió a los 15 mil 794 millones de dólares, también sustancialmente por encima de los 11.692 ingresados entre enero y diciembre de 2017. Enorme cantidad de dinero que sin dudas fue bien invertida.

Los accionistas de la empresa con sede en Los Gatos (California, EE.UU.) obtuvieron entre enero y diciembre pasados 2,68 dólares por título, frente a los 1,25 ganados en 2017.

En el último trimestre del año ganó 134 millones de dólares en los últimos tres meses de 2018, por debajo de los 186 logrados en el mismo período del año anterior y facturó 4.200 millones, también por debajo del cuarto trimestre de 2017.

Netflix cerró 2018 con 139 millones de suscriptores en todo el mundo (58,5 millones de ellos en EE.UU.) y experimentó un crecimiento de más de 20 millones de clientes en el mercado internacional (6 millones más en EE.UU.).

Los resultados se publicaron   después de que el pasado 15 de enero la compañía anunciase que incrementará sus precios de suscripción entre un 13 y un 18 % en varios de los mercados en los que opera, entre ellos EE.UU. y varios países latinoamericanos y caribeños.

En las operaciones electrónicas posteriores al cierre de los mercados en Nueva York, las acciones de la compañía estadounidense se dejaban un 2,08 % hasta los 346,44 dólares por título.