El Massachusetts Institute of Technology (MIT) se han arreglado para ocupar un lugar de referencia obligada en la industria y la cultura popular.

Todo gracias a los adelantos en materia de ciencia y tecnología que suelen compartirnos de manera recurrente en donde vemos cómo a veces pareciera que sus momentos ocio generan creaciones inesperadas.

Ahí está el caso de su nuevo motor térmico que está diseñado para trabajar con fuentes de energía renovables o su proyecto para mostrar y comprobar el efecto Unruh, parte fundamental de cientos de historias de ciencia ficción y fantasía, como Star Wars, Star Trek y un largo etcétera.

Pero algunas ocasiones vemos que logran algo visualmente impresionante, aunque su utilidad práctica para la industria actual luce como algo incomprensible o meramente ocioso.

MIT crea drones inspirados en las luciérnagas que básicamente brillan

A través de una publicación en su sitio web oficial un grupo de investigadores del MIT han revelado los pormenores de su más reciente proyecto de microrobótica.

En donde, a grandes rasgos, ha desarrollado estos mini drones del tamaño de un insecto, capaces de volar y emitir luz mientras aletean.

Esto lo han logrado gracias al desarrollo de una serie de músculos artificiales electroluminiscentes, flexibles, que controlan las alas de los robots y que además son capaces de emitir luces de colores al generar su aleteo.

“Si piensas en robots a gran escala, pueden comunicarse usando muchas herramientas diferentes: Bluetooth, inalámbrico, todo ese tipo de cosas. Pero para un robot diminuto y con limitaciones de energía, nos vemos obligados a pensar en nuevos modos de comunicación. Este es un paso importante para hacer volar estos robots en entornos al aire libre donde no tenemos un sistema de seguimiento de movimiento de última generación bien ajustado.”

Es lo que señala Kevin Chen, profesor asistente del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación (EECS) del MIT y autor principal del artículo.

La creación de músculos artificiales, basadas en el uso de capas ultrafinas de elastómero, son el secreto para el movimiento y vuelo de estos diminutos drones.

El brillo en las alas se logra mediante el uso de partículas de sulfato de zinc electroluminiscentes en las alas y es así como lograron estas luciérnagas mecánicas.

Pero su utilidad real en un campo científico es relativamente limitado hasta el momento.

Fuente: FayerWayer