Desde hace mucho tiempo es de conocimiento público que Microsoft ha estado muy ligado al tema de los derechos comerciales. Dueño de una gran cantidad de importantes licencias en el plano tecnológico e informático, la compañía sorprendió al mundo al anunciar la liberación de 60.000 de sus patentes, un paso agresivo y drástico hacia la nueva tendencia del Open Source.

Hace tiempo era impensado este tipo de medidas pero desde hace algunos meses, un cambio de mando en su organigrama dio un giro importante de dirección, y ahora la compañía, otrora una de las fervientes defensoras de los derechos de autor, ahora se muestra más que dispuesta a apostar al negocio del código abierto como modelo de negocio.

Parte fundamental en el cambio de rumbo ha sido la llegada de Satya Nadella como nuevo CEO de la empresa en sustitución de Steve Ballmer.

Por lo pronto, Microsoft informó que casi la totalidad de su portafolio de patentes ahora está disponible en la Open Invention Network (OIN), un consorcio de patentes de código abierto. En pocas palabras, ahora los miembros de dicha organización podrán hacer uso de las más de 60.000 patentes de Microsoft sin ningún tipo de restricción y regalías.

Sin embargo, vale la pena mencionar que no todas las patentes de la compañía están disponibles en el consorcio, pues las relacionadas con Windows y aplicaciones de escritorio siguen estando en manos de los de Redmond.

Actualmente, la OIN cuenta con 2.650 miembros. Entre ellos podemos encontrar a compañías como Google, IBM, Red Hat y SUSE. Todas estas empresas lograron acumular un total de 1.300 patentes y aplicaciones.

Keith Bergelt, director ejecutivo de OIN, señaló a Zdnet que las patentes proporcionadas por Microsoft están vinculadas a las “tecnologías antiguas de código abierto como Android, el kernel de Linux y OpenStack; tecnologías más nuevas como LF Energy y HyperLedger, así como sus versiones predecesoras y sucesoras”.

Microsoft tiene en su propiedad un sinfín de patentes relacionadas con Linux. Patentes por las que ha cobrado considerables sumas a Android o a Samsung por ejemplo.

Hasta 2014, la compañía ganó 3.400 millones de dólares gracias a sus patentes de Android. Samsung fue una de sus principales clientes, llegó a pagar cerca de 1.000 millones de dólares para poder utilizar esas derechos.

Tales cifras generan un poco de suspicacia debido a que vendría a ser la pérdida de un importante capital económico, no obstante, Erich Andersen, vice presidente y jefe de propiedad intelectual de Microsoft, habló sobre la importancia de su movimiento y el contraste respecto a años anteriores: “La decisión de unirse a OIN puede ser vista como sorprendente para algunos”.

“Viene a ser cambio filosófico fundamental”, afirma por su parte Scott Guthrie, vicepresidente ejecutivo de servicios en la nube.

“Venimos de un lugar donde no somos amigables con el Open Source. Ver nuestras acciones en los últimos cinco o seis años. Al final del día, hemos demostrado con nuestras acciones que somos serios con respecto al código abierto. Queremos proteger los proyectos de código abierto de las demandas de propiedad intelectual, por ello estamos abriendo nuestra cartera de patentes al OIN”, agregó el directivo.

El funcionamiento en la nube (cloud) para Microsoft es Azure, un sistema de servidores que funciona bajo Linux y que se nutre de la comunidad de código abierto.

Azure es la principal fuente de ingresos de Microsoft, mientras que la venta de licencias de Windows tan sólo ocupa el tercer puesto, superada por la venta de Office. Visto así, tiene sentido que Microsoft abra de par en par sus puertas a la comunidad Open Source.