Microsoft informó públicamente su decisión de suspender la venta de softwares de tecnología de reconocimiento facial a la policía de Estados Unidos, hasta que existan normativas nacionales basadas en los derechos humanos para su regulación.

En días recientes otras compañías como Amazon e IBM, enviaron comunicados donde manifestaron públicamente decisiones similares, en respuesta a las múltiples protestas desencadenadas por el asesinato de George Floyd, cometido por un miembro de la policía.