El desarrollo de la tecnología supone avances para la humanidad aunque en algunos casos, tal progreso debería tener límites o, en todo caso, estar regulado por leyes gubernamentales.

El tema de ka seguridad y privacidad de las personas en el mundo digital, tan de moda en esta época, vuelve a estar en el tapete con el reconocimiento facial, que de acuerdo a la empresa Microsoft, tendría que tener una supervisión por parte del gobierno de Estados Unidos.

El presidente del gigante informático, Bradford L. Smith, pidió al Congreso estadounidense que estudie regular la controvertida tecnología de reconocimiento facial, que compañías como la suya ya comercializan.

En un escrito reflejado en su blog, el alto directivo reconoce que dicha tecnología ha tenido una evolución enorme pero que todavía falta mucho camino por recorrer en este sentido. “Cada vez es más precisa pero esta lejos de ser perfecta”, afirma el ejecutivo.

El reconocimiento facial se utiliza para identificar a personas en fotografías o vídeos sin necesidad de que den su consentimiento. Esto último es el punto álgido al gererar muchas dudas acerca de la invasión de la privacidad.

“Vivimos en un mundo de leyes y el Gobierno (de EE.UU.) necesita jugar un papel importante en la regulación de la tecnología facial”, explicó en el escrito Smith, al tiempo que dejó claro que es “más sensato” que sean los Gobiernos “elegidos” en las urnas y no las empresas quienes regulen esta práctica.

La implementación de este tipo de sistemas ha producido reacciones encontradas,. Mientras sus defensores subrayan lo útil que puede ser para identificar a delincuentes, las asociaciones en favor de los derechos civiles advierten que se puede usar para la vigilancia masiva, limitando la libertad de la gente para asistir a manifestaciones sin ser fichados.

En junio, un grupo minoritario de accionistas de Amazon reclamó a su fundador que pusiese fin al polémico programa de reconocimiento facial que desarrolla, Rekognition, por suponer una “amenaza a la privacidad” y mostraron su “profunda preocupación” de que pudiese ser utilizado para vigilar “de manera desproporcionada” a las minorías.

Microsoft tiene su propia tecnología de reconocimiento facial que, según su web, es capaz de reconocer la edad, el género e incluso las emociones de las personas a las que identifica.

¿Debería la ley obligar a las compañías a que obtengan su consentimiento antes de recabar las imágenes de las personas para el reconocimiento facial?”, se pregunta Smith de acuerdo a la nota divulgada por la agencia EFE.

Compañías como Uber han utilizado los  servicios de Microsoft para identificar a sus conductores y asegurarse así que nadie está suplantando a sus pilotos verificados.

La empresa también brinda sus servicios a las Oficinas de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), protagonistas en las últimas semanas por la nueva política de separación familiar en las fronteras, lo que creó malestar entre sus empleados y obligó a la firma a aclarar que su tecnología no se usa para separar a familias.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) reaccionó al anuncio arguyendo que Microsoft está “en lo cierto” cuando alerta que el uso del reconocimiento facial en manos del gobierno “debe ser totalmente analizado y debatido” y reclamó a Amazon y Microsoft que dejen de brindar estos servicios a las instituciones públicas.