Por: Ingrid Motta

¿Alguna vez pensaste que podrías tener una vida en paralelo, en donde puedas ser y tener lo que quieras pero de una forma ética, y que además ese comportamiento sea benéfico para el planeta?

Ese lugar se llama Web 3.0 o Metaverso. Una evolución de la conectividad de las antiguas dos versiones de la Web, convertida en la capacidad de compartir información, participar en una economía digital global, y maridar la realidad y la virtualidad a través de herramientas tecnológicas como Realidad Virtual y Realidad Aumentada fortalecidas con Inteligencia Artificial.

Las historias de ciencia ficción son ahora posibles gracias al arranque de la conectividad de quinta generación o 5G, que se traduce en una interfaz unificada de banda ancha móvil mejorada para el consumo de contenidos, con cero latencia, y el uso masivo de internet de las cosas, máquina a máquina y persona – máquina.

Para entrar a este mundo 100% digital necesitarás desaprender mucho de tu vida analógica, y asimilar nuevas costumbres y formas de educación para crear tu nuevo yo: un avatar con el que serás un creador de contenido, y también un permanente consumidor de productos y servicios.

Todo cambia. La educación, el consumo de contenidos de entretenimiento, el trabajo, así como nuestra forma de relacionarnos socialmente, comprar y jugar, será de una forma inmersiva que comenzará desde nuestros dispositivos inteligentes para, en el coro plazo, adoptar mecanismos más avanzados como lentes o visores inteligentes.

La interacción será transparente y el cambio tan casi imperceptible, que pronto estaremos integrados en una experiencia de realidad aumentada y virtual, en la que será difícil distinguir cuál de nuestras vidas es la real. Nos adentraremos en un entorno Phygital, es decir, en una experiencia física y digital.

La experiencia de consumo Phygital evolucionará el comercio electrónico como hoy lo conocemos (e-commerce), y la interacción con las tiendas físicas, fusionándolas y creando el V-Commerce o comercio virtual.

Nuestra moneda de cambio en el día a día serán los Token No Fungibles o NFTs, con los que nos haremos propietarios de bienes virtuales como: terrenos, casas, coches, ropa, accesorios, y todo cuánto sea comercializable en el Metaverso; además podremos participar en eventos de gaming, espectáculos o eventos privados, por ejemplo las opciones serán infinitas.

La noticia más alentadora de este nuevo universo digital es que será sustentable. Logrará reducir el impacto de uso de recursos naturales, y será libre de contaminantes en cuanto a los productos que se comercialicen en él, dándole un respiro profundo a nuestro ya muy lastimado planeta.

Para ponerte en perspectiva el poder e impacto económico del Metaverso, de acuerdo con el informe de Market Research Future, durante el 2020 su valor de mercado fue de $21,910 millones de dólares. Se prevé que crezca a una tasa compuesta anual de 41.7% para el 2030. El informe resalta que los principales factores de su crecimiento estarán fundamentados en: establecimiento de contactos, noticias, entretenimiento, gaming, educación y citas en línea.

Por supuesto que la prioridad es, y será el cuidado de los datos y la privacidad personal de los usuarios, así como la permanente vigilancia en contra de la desinformación, y amenazas cibernéticas. Cualquier mal uso de la plataforma sería nefasto para el arranque de una evolucionada sociedad en un entorno digital, que se irá ajustando sistémicamente, y que merece y necesita estar segura dentro de una red confiable.

Mientras todo esto llega, me dedicaré a pasar más tiempo con mi Oculus, para ir ejercitando mis capacidades digitales. Nos leemos la próxima semana.

Publicado en La-Lista