La escasez mundial de chips, que ha afectado a industrias como automotriz, computación, telefónica, entre otras más, continuará un par de años más.

Para el primer semestre de 2023 esa problemática habrá quedado resuelta. “Las cosas mejorarán gradualmente en 2022, pero volveremos a una situación normal… no antes de la primera mitad de 2023”, indicó el director ejecutivo de STMicroelectronics, Jean-Marc Chery en una entrevista.

Chery se refirió a una “situación normal” en cuanto a los niveles regulares de inventario de chips y retrasos promedio de unos tres meses para reponer las piezas.

El comentario del ejecutivo de STMicro guarda relación con una declaración del CEO de Intel, Pat Gelsinger realizada en mayo, quien dijo que la escasez de chips podría alargarse un par de años más. “El ecosistema podría tardar un par de años en abordar la escasez de capacidad, sustratos y componentes de fundición”, expresó Gelsinger durante una sesión virtual de la feria comercial Computex en Taipei.

Aunque la semana pasada ejecutivos y economistas dijeron que la escasez de semiconductores podría terminar para una industria pero comenzaría en otra. Este es el caso del sector automotriz, el que más ha sufrido este año ante la falta de chips. La buena noticia es que el calvario llegará a su fin en 2022 ya que China asumirá parte de la demanda de producción que Taiwán no pudo satisfacer, indicó la economista en jefe de ING Greater China, Iris Pang. Pero el sector que comenzará a sufrir será el de los teléfonos inteligentes.