El antiguo brazo de hierro del gobierno chino en la administración de internet está en el ojo del huracán de ese país, ya que recientemente fue acusado por autoridades locales de presuntos actos de corrupción durante su gestión de cuatro años que incluyen recibir sobornos para beneficiar a terceros.

De acuerdo a una nota de ala agencia internacional EFE, Lu Wei, antiguo jefe de la Administración del Ciberespacio de China, Lu Wei, ha sido imputado oficialmente de recibir grandes cantidades de dinero en sobornos, después de casi nueve meses de investigaciones por la Fiscalía.

En la acusación se le atañe de aprovecharse de sus cargos para beneficiar a terceros a cambio de dinero y bienes, según los fiscales de la ciudad oriental de Ningbo (provincia de Zhejiang), donde se espera que sea juzgado en una fecha aún por fijar.

La investigación en su contra comenzó en noviembre y salió a la luz pública el 21 de noviembre de 2017 en el sitio web de la Comisión Central para Inspección Disciplinaria.

Como jefe de la administración de internet en China, Lu tuvo un papel crucial en la política de ciberseguridad del país, uno de los que más censura los contenidos de la red a sus internautas (unos 750 millones).

Lu Wei fue el director de la Administración del Ciberespacio entre abril de 2013 y junio de 2016. Se creó una imagen de líder implacable con un control de hierro sobre internet. Además de frecuentes medidas de censura, que incluyeron filtro de palabras claves y supresión de contenido.

Páginas como Google, Facebook, Twitter, YouTube o Instagram están bloqueadas en territorio chino desde hace años, además de diversos medios de comunicación extranjeros.

Entre sus acciones más controvertidas estaba el hecho de obligar a las personalidades de internet a aceptar un conjunto de pautas de autocensura en agosto de 2013. También fue el artífice de reprimir los rumores en línea, de bloquear las herramientas de elusión y de la campaña en contra de la pornografía en la red.

Tras ser removido del cargo, fue nombrado como sucesor a su mano derecha, el ex funcionario de propaganda oficial Xu Lin.

De la nota de EFE se desprende que la Fiscalía afirma en un comunicado que las presuntas prácticas corruptas fueron cometidas no sólo durante sus cuatro años al frente de la Administración del Ciberespacio de China, sino también en otros cargos directivos en la agencia oficial Xinhua, el Ayuntamiento de Pekín o el departamento de propaganda del Partido Comunista,