El gendarme de la bolsa de valores estadounidense (SEC) castigó el viernes frontalmente a Longfin, compañía cuyo valor había explotado en Wall Street tras comprar una firma especializada en la tecnología “blockchain”, al congelarle 27 millones de dólares en beneficios obtenidos con la venta de acciones.

“Poco después de ingresar al (índice de componente tecnológico) Nasdaq (a fines de 2017) y anunciar la adquisición de una compañía supuestamente relacionada con monedas virtuales, el precio de sus acciones se ha disparado y su capitalización supera los 3.000 millones de dólares”, señaló la SEC en un comunicado.

Precisamente, el valor de las criptomonedas, con la conocida bitcoin a la cabeza, tenía un alza explosiva y los inversores se sentían atraídos por cualquier empresa relacionada de cerca o de lejos con este activo en boga.

Estas monedas virtuales se basan en la “cadena de bloques” (blockchain), una tecnología de almacenamiento e intercambio de datos transparente y segura, que sirve como base para la creación y circulación de las criptomonedas.

Según la SEC, el fundador y principal accionista de la compañía Venkata Meenavalli decidió emitir más de dos millones de nuevas acciones y distribuirlas a tres personas, que luego transfirieron ilegalmente una gran parte.

El acuerdo les habría hecho ganar más de 27 millones de dólares, según la SEC.

Se presentó un reclamo el 4 de abril y en espera de nuevos procedimientos, “actuamos rápidamente para evitar que (este dinero) se transfiriera fuera del país”, dijo Robert Cohen, jefe de la división dedicada a los delitos cibernéticos.

El director de Longfin intrigó a los mercados en diciembre al decir que, cuando la cotización de sus acciones se disparó, la capitalización de la empresa “no era justificada”.

Con información El Estímulo