Marc Arcas

Microsoft presentó unos buenos resultados con unos beneficios netos de 8.824 millones de dólares en el primer trimestre del año fiscal 2019, lo que equivale a un aumento del 34 % con respecto al mismo período del ejercicio anterior, que se sustentaron en su negocio en la nube.

La facturación de Azure, el segmento de la compañía dedicado a la computación en nube, creció entre julio y septiembre un 76 % en comparación con el mismo período del año pasado, una cifra positiva que solo queda empañada por el hecho de que en el trimestre previo se había situado en un 89 %.

Esta desaceleración en el volumen de negocio del sector por el que Microsoft ha apostado con más fuerza durante los últimos años llevó a algunos analistas en Wall Street a alertar de que, si bien la compañía goza de un sólido estado de salud, la nube podría estar perdiendo su estatus degallina de los huevos de oro”.

A nivel general, la firma con sede en Redmond (estado de Washington, EE.UU.) obtuvo en los primeros tres meses del año un beneficio neto por acción de 1,14 dólares, frente a los 0,84 dólares del año pasado, cuando ganó 6.576 millones.

Además, Microsoft se apuntó entre julio y septiembre un resultado bruto de explotación de 10.221 millones y una facturación total de 29.084 millones, un 19 % superior a la del mismo período del año fiscal anterior y por encima de los 27.900 millones pronosticados por los analistas.

En cuanto a la deuda a largo plazo, la empresa fue capaz de reducirla desde los 72.242 millones con los que empezó el año fiscal 2018 hasta los 69.733 de la actualidad.

“Empezamos el nuevo año fiscal con buen pie, como resultado de nuestra innovación y de la confianza que los clientes han depositado en nosotros para llevar a cabo su transformación digital”, indicó en un comunicado el consejero delegado de la compañía, Satya Nadella.

“Nos ilusiona ayudar a nuestros clientes a construir las capacidades digitales que necesitan para desarrollarse y crecer, con un modelo de negocio que está fundamentalmente alineado con su éxito”, añadió.

De las tres grandes secciones en las que Microsoft divide su actividad, la que tuvo un mayor crecimiento interanual fue la de la “Nube Inteligente” que, aupada por el 76 % de Azure, experimentó un incremento ponderado del 24 % hasta alcanzar los 8.567 millones de dólares en facturación.

A esta la siguió “Productividad y Procesos de Negocios”, en la que se incluye, entre otros productos de software, el popular paquete Office, y cuyas ventas subieron el 19 % hasta los 9.771 millones.

La empresa también engloba en este apartado los ingresos derivados de la red social orientada al mundo profesional LinkedIn, adquirida en 2016 por 27.000 millones, y que en los primeros tres meses de este año fiscal aportó un 33% más de facturación que en el mismo período de 2018.

Finalmente, “Más Computación Personal”, que acoge productos y servicios tan dispares como el sistema operativo Windows y los ingresos derivados de la videoconsola Xbox, experimentó un aumento interanual del 15% hasta los 10.746 millones.

La senda positiva en la que se encuentra Microsoft ha disparado las apuestas en Wall Street de que se convierta en la tercera compañía estadounidense en superar el billón de dólares en capitalización bursátil, algo que solo han logrado hasta la fecha Apple y Amazon.

Al cierre de la sesión de hoy en los mercados de Nueva York, el valor total de las acciones de la empresa ascendía a 785.500 millones de dólares, por encima de Alphabet (733.450 millones) y cada vez más cerca de Amazon, que tras alcanzar el billón en septiembre ha perdido valor hasta situarse en los 811.699.

Los resultados trimestrales de Microsoft animaron a los inversores y sus acciones se revalorizaban un 3,98 % hasta los 106,3 dólares por título en las operaciones electrónicas posteriores al cierre del parqué neoyorquino pese a haber terminado la sesión con una caída de más del 5 %.