Científicos de la NASA fueron parte de un grupo de más de 100 astrónomos de 18 países diferentes, que estudiaron un potencial y peligroso impacto contra la Tierra del asteroide Apophis.

La investigación se basó en un ejercicio en el que utilizaron el Apophis como conejillo de Indias, para probar la preparación operativa de la comunidad internacional ante el hipotético caso de que un asteroide de esta magnitud impacte contra nuestro planeta en el futuro.

Esta enorme roca de 30 metros de diámetro se espera que pase a tan solo 31.200 kilómetros de la Tierra el 13 de abril de 2029, más cerca de lo que imaginamos. Apophis fue descubierto en 2004 y desde entonces se teme que impacte nuestro planeta.

La nueva investigación de la NASA y otras agencias tenía como objetivo eliminar al asteroide Apophis de la base de datos de monitoreo de defensa planetaria, para comprobar si era posible detectarlo correctamente de nuevo.

El 4 de diciembre de 2020, cuando el asteroide se acercó lo suficientemente a la Tierra, el observatorio Catalina Sky Survey en Arizona, Estados Unidos, y que es financiado por la NASA, realizó la primera detección de Apophis e informó su posición en el cielo al Centro de Planetas Menores.

En el mismo estudio, los astrónomos siguieron otras detecciones del Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS, por sus siglas en inglés), con sede en Hawái, además del Telescopio de Exploración Panorámica y el Sistema de Respuesta Rápida (Pan-STARRS).

La investigación no solo finalizó con la detección de Apophis, sino con la conclusión de que sus posibilidades de golpear la Tierra se reevaluaron continuamente a medida que se rastreaba.

Los investigadores creen que este tipo de experimentos podrían limitar o incluso prevenir la devastación global si en el futuro se desarrolla un verdadero escenario de impacto.

Los resultados del ejercicio se detallan en un estudio publicado el 31 de mayo en la revista Planetary Science Journal, de acuerdo a lo reseñado por el portal de RT.

Con FayerWayer