Hace 20 años, al emprendedor sueco Daniel Ek se le ocurrió una de las más grandes ideas para combatir la piratería musical: Spotify. La plataforma digital nació en un momento complejo para la industria de la música pues el internet no era un espacio legislativo para luchar contra la reproducción ilegal de contenido. Todo se salió de control hasta que él y sus socios revolucionaron el mundo con un negocio innovador, así es la historia que cuenta Playlist. Un primer avance fue presentado por Netflix.

Según la sinopsis oficial, la miniserie “se centra en el joven empresario sueco Daniel Ek y sus socios, que revolucionaron toda una industria al ofrecer música gratuita y legal por streaming en todo el mundo. Es una historia sobre cómo las convicciones firmes, la voluntad implacable, el acceso y los grandes sueños pueden ayudar a los pequeños emprendedores a desafiar el statu quo y transformar la forma en la que escuchamos música”.

Edvin Endre da vida a Ek y el resto del elenco de Playlist está conformado por Ulf Stenberg como Per Sundin, Joel Lützow como Andreas Ehn, Gizem Erdogan como Petra Hansson, Christian Hillborg como Martin Lorentzon y Janice Kamya Kavander como Bobbi T. La adaptación televisiva de este relato basado en la vida real fue escrita por Christian Spurrier y la temporada fue dirigida por Per-Olav Sørensen.

Convertido hoy en un empresario multimillonario, la experiencia de Daniel Ek recuerda a otras grandes figuras del mundo de la tecnología como Mack Zuckerberg, Bill Gates y Steve Jobs. La diferencia que marca a sus pares es que su idea nació específicamente en su país natal, Suecia, y no en la bahía de Silicon Valley, en Estados Unidos, donde se han concentrado todos los emprendimientos de tecnología a nivel global.

Spotify fue lanzada oficialmente en 2008 y consistía en una aplicación para la reproducción de música vía streaming. Esta puso en práctica el freemium, un modelo de negocio que ofrecía contenido gratuito y con publicidad, así como uno de pago con características distintas y sin publicidad. La oferta que se encontraba en este servicio consistía en los discos y sencillos originales de los artistas, protegiendo así los derechos de autor.

En la primera década de este siglo, el apogeo de la piratería cobraba factura, incluso, a las más grandes estrellas de la música. Ya no se vendían tantos discos como antes y era muy fácil difundir la obra de un músico para una infinidad de usuarios en la web. En un panorama tan duro como este, Daniel Ek crea un producto que lo llevará a hacer historia y democratizar el acceso a la música por medio del formato digital.

 

Fuente: Infobae