La crisis de semiconductores se extenderá un par de años más, de acuerdo a los expertos que monitorean el sector.

En la actualidad los chips están a nuestro alrededor desde teléfonos, tabletas, consolas de videos, automóviles, motocicletas, ¡hasta cepillos de dientes, lavadoras y despertadores!

Pero la realidad es que en este momento no alcanzan para todos: es un problema que no muestra signos de acabar, y hasta le han puesto un nombre: “chipageddon”.

Para Glenn O’Donnell, vicepresidente y director de investigación de la consultora Forrester, la escasez de chips podría durar hasta 2023.

“Debido a que la demanda seguirá siendo alta y la oferta seguirá siendo limitada, esperamos que esta escasez dure hasta 2022 y hasta 2023”, dijo O’Donnell en un blog .

El analista espera que la demanda de ordenadores, que incluyen algunos de los chips más avanzados, “se ablande un poco” en 2022, aunque es realista y prevé que no será “mucho”.

La raíz de este problema es un desequilibrio entre la oferta y demanda ya que actualmente hay una demanda creciente y una oferta limitada. Además, la crisis por coronavirus ha agravado la situación.