Desde la perspectiva de la Organización Mundial de la Salud, la eSalud es un concepto que se refiere al uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), en forma eficiente, económica y segura, en los ámbitos relacionados con ella, abre diálogo José Otero, Director de 5G Américas para América Latina y el Caribe, organización sin fines de lucro compuesta por proveedores de servicios y fabricantes líderes de la industria de las telecomunicaciones cuya misión es promover y abogar por el avance y las capacidades plenas de la tecnología móvil LTE y su evolución más allá de la 5G a lo largo de las redes, servicios, aplicaciones y dispositivos conectados de manera inalámbrica en el ecosistema de las Américas.
En este orden de ideas, “la eSalud es considerada una de las principales innovaciones en los servicios sanitarios, no sólo desde el punto de vista tecnológico sino también cultural y social; ya que permite mejorar el acceso al cuidado de la salud; así como también la calidad de los servicios y la eficiencia organizacional, especialmente cuando las distancias se traducen en un factor crítico”. En cifras publicadas por la Organización Mundial de la Salud, un 36.8 % de los países de la región,  cuentan con políticas y estrategias en esta área.

Entre otros usos, la tele salud puede ser empleada para que los profesionales de la salud intercambien información de diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades —por ejemplo, para realización de interconsultas—, así como también para la capacitación de profesionales en centros de atención remoto de zonas rurales o alejadas de los grandes centros urbanos, entre otros.
LA MASIFICACIÓN DE LOS DISPOSITIVOS MÓVILES

Según indica el estudio TeleSalud en América Latina 2016 publicado por 5G Americas, los servicios inalámbricos de telecomunicaciones son fundamentales para potenciar estos servicios, a partir de su capacidad de ampliar la cobertura a sectores de la población que se encuentran alejados de los grandes centros urbanos, constituyendo una herramienta importante para ayudar a las sociedades a desarrollarse económica y socialmente. Las telecomunicaciones continúan experimentando grandes avances, y en la actualidad ocupan un rol fundamental en el sector salud, y más aún, las tecnologías móviles, apunta Otero.
“En 2022 se prevé que haya 389 millones de conexiones 5G en el mundo, y que la participación de LTE en América Latina esté cercana a 60 %”. De hecho, las conexiones LTE a nivel mundial crecieron 59 % desde junio del año pasado hasta junio de este año; y a nivel mundial, según proyecciones de 5G Américas, LTE superará los 2.500 millones de conexiones para finales de año, 3.000 millones en 2018 y 4.900 millones de conexiones en 2022.
Dicho esto, Otero subraya que las telecomunicaciones inalámbricas y móviles poseen un gran potencial a ser desarrollado en beneficio de este tipo de iniciativas, debido a sus características técnicas, y a que el despliegue de este tipo de redes es más rápido y económico que la infraestructura cableada, lo cual provee una muy beneficiosa alternativa para brindar accesos para complementar la atención médica en áreas remotas o de población dispersa.
Asimismo, enfatiza, la masificación y amplia adopción de los teléfonos móviles inteligentes los convierte en dispositivos ideales, tanto para el intercambio de información, como para el uso de aplicaciones y servicios relacionados con la salud.

Sin embargo, apunta que, para poder aprovechar todo el potencial de estas tecnologías, es importante que los gobiernos asuman un rol activo, tanto en la promoción de políticas públicas que impulsen la innovación en estas áreas, como también incentivando el despliegue y la mejora de las redes y servicios de telecomunicaciones, planteando condiciones favorables para su desarrollo, así como fomentando la adopción de este tipo de iniciativas por parte del sector privado.

“Mejorando las condiciones para potenciar el despliegue y adopción de nuevas tecnologías de banda ancha inalámbrica, los gobiernos aportan nuevas oportunidades a un mayor número de entidades que puedan beneficiarse por medio de servicios y aplicaciones de eSalud”.

En cuanto se produzca el despliegue de tecnologías móviles para Internet de las Cosas, es decir, la conexión por medio de redes de banda ancha móvil de objetos, máquinas y dispositivos sin la intervención de humanos, la inclusión de aplicaciones móviles destinadas a la telemedicina cobrará mayor protagonismo, concluye.