Es un hecho. La conducción autónoma llegó a suelo alemán, bajo ciertas condiciones.

Legisladores del Parlamento aprobaron un proyecto de ley que permite el tránsito de vehículos sin conductor en las calles de la mayor economía de Europa. Autobuses pequeños y autos logísticos podrán transportar pasajeros y mercancías a través de rutas específicas.

La nueva legislación permite una autonomía de nivel 4, eso significa que un vehículo puede conducirse en determinadas condiciones. Para que un automóvil califique, Alemania requiere que un ser humano pueda apagarlo en caso de presentarse problemas, ya sea subiéndose a él o accediendo de manera remota, según el proyecto de ley.

Alemania quiere estar al día en el ámbito de la conducción autónoma, una tecnología que ha tenido avance en EEUU y China, y que podría renovar la industria del transporte, a pesar de lo complejo y costoso.