Una aplicación para iOS ha sido la pieza clave en un juicio por asesinato y violación. El caso se produjo en octubre de 2016, cuando Maria Ladenburger, estudiante de medicina de 19 años, fue encontrada en el río Dreisam, en Alemania, con signos de haber sido agredida sexualmente y ahogada en sus aguas. Poco después, se detuvo a Hussein K tras el hallazgo de un cabello en la escena, quien admitió el crimen, aunque omitiendo algunos detalles del suceso.

Ha sido la aplicación Apple’s Health, preinstalada en el iPhone 6Sdel acusado, quien reveló la verdad del hecho. Esta herramienta, que registra la actividad, incluidos cuántos pasos se toman, los patrones de nutrición y de sueño, así como varias mediciones corporales, como la frecuencia cardíaca, localizó los movimientos de Hussein, además de indicar los periodos de actividad más extenuante. En concreto, la aplicación mostraba que el sospechoso había «subido escaleras» en el momento en el que se calculaba la muerte de Ladenburger, lo que la policía relacionó con el momento en que arrastró el cadáver y lo tiró al río.

Aunque Hussein se negó a proporcionar a las autoridades el códigoPIN de su teléfono, los investigadores recurrieron a un forense especialista en nuevas tecnologías de Munich, quien consiguió acceder al dispositivo y encontrar las pruebas que luego fueron utilizadas durante el juicio.

«Por primera vez, correlacionamos la salud y los datos geográficos», aseguró el jefe de policía Peter Egetemaier al tribunal, según el diario alemán Die Welt. El teléfono de la víctima confirmó la investigación de la policía. Según los especialistas, el Nokia de la víctima envió por última vez una ubicación a las 4:20. «Probablemente, el teléfono se apagó cuando el bolso de la víctima se inundó», afirman.

En un principio, Hussein, que afirmó tener 17 años -aunque su padre ha desmontado esta afirmación después de que la policía contactase con él-, aseguró que, aunque mató a la víctima, no había visto si se trataba de una mujer o un hombre, ya que había consumido alcohol y hachís y «no era dueño de su mente». Estas pruebas demostrarían que el acusado habría abusado de Maria Ladenburger durante más de una hora, contradiciendo así su versión inicial.