Los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 utilizarán un sistema de reconocimiento facial de gran velocidad para los 300 mil atletas, miembros del personal y periodistas, una decisión sin precedentes en la historia de la competición para mejorar la seguridad y la eficacia.

Este sistema, presentado este martes en Tokio, se instalará en la entrada de las 43 instalaciones de la competición, de la villa olímpica y de los centros de prensa, pero no se aplicará a los asistentes.

“Es la primera vez que se utiliza el reconocimiento facial para el conjunto de personas acreditadas en el conjunto de instalaciones”, dijo en rueda de prensa Tsuyoshi Iwashita, responsable de la seguridad de estos juegos.

El sistema servirá tanto para fortalecer la seguridad como para permitir las idas y venidas entre las diferentes instalaciones, que estarán dispersadas por toda la megápolis japonesa, explicó el funcionario.

El reconocimiento facial, que consiste en asegurar la identidad comparando la cara del usuario con la foto grabada en el chip de su tarjeta de acreditación, evitará “las entradas fraudulentas” mediante una tarjeta robada o falsificada, afirmó el grupo japonés de equipos informáticos y telecomunicaciones NEC, que desarrolló esta tecnología.

El nuevo sistema necesitará solo 0,3 segundos para iniciar la comprobación, una velocidad sin igual en el mundo, aseguró el vicepresidente de la empresa, Masaaki Suganuma.

Además, garantizará “una entrada rápida que será necesaria en el intenso calor del verano”, agrega NEC. Las condiciones climáticas son a menudo muy duras entre julio y agosto en Japón, con temperaturas entre 35ºC y 40ºC y una humedad superior al 80%.