El pasado 1 de noviembre, «El Ministerio del Tiempo» cerró su tercera temporada con un capítulo nostálgico con sabor a despedida. Para desconsuelo de los «ministéricos», el futuro de la serie se encuentra de nuevo en el aire a pesar de su buena acogida. Ni siquiera su creador,Javier Olivares (Madrid, 1958) alberga demasiadas esperanzas de que se rueden nuevos episodios. El guionista ha pasado este fin de semana por Bilbao para participar en el festival Fun & Serious.

P – ¿Puede ser la tercera temporada la última que se emita en TVE?

R – Puede ser la última que se emita en TVE y también la última que se emita en cualquier canal.

P – ¿Cómo ha vivido estos últimos meses en los que no se desconocía el futuro de la serie?

R – Son temas que ya han pasado y tampoco quiero meter el dedo en la llaga, pero es evidente que hay alguien dentro del equipo directivo de la cadena al que no le gusta mi serie. Yo lo veo muy fácil, si a alguien no le gustaba que lo hubiese dicho y no hubiéramos renovado. Me choca mucho que primero no te quieran renovar, que te renueven cuando ven que ha alguien de fuera que te quiere –en alusión a Netflix– y que luego, cuando firmas, te traten así. Quien manda tiene la oportunidad de acertar o equivocarse, y yo creo que se ha equivocado.

«Me choca mucho que primero no te quieran renovar, que te renueven cuando ven que ha alguien de fuera que te quiere –en alusión a Netflix– y que luego, cuando firmas, te traten así»

P – ¿Fue difícil manejar la marcha de actores principales?

R – Es difícil siempre, porque las renovaciones tardaron mucho en llegar. Más allá de que no creo que siga la serie, alguien podría haber dicho algo antes. Han sido muchos años intentando retener a actores que tenían otras ofertas pagando un plató vacío… Luego hay actores que se van porque tienen ofertas mejores y otros que son muy leales. Son cosas que se aprenden de cara al futuro.

P – En cualquier caso, ¿le gustó el último capítulo como cierre de la serie?

R – Sí, estoy muy satisfecho con ese final. Ha sido una temporada muy dura y complicada, sobre todo la segunda mitad, en la que se habla de temas como la transición. Me gusta que el final haya sido un homenaje a la televisión.

P – ¿Fue complicado tocar ese tipo de temas?

R – A mí no me han censurado nada. Tampoco en otras series como «Isabel» o en «Víctor Ros» me han dicho quita esto o no hables de esto. En este sentido, TVE es una cadena en la que se puede trabajar con absoluta libertad. Pero la cadena en el tema de ficción necesita ser más valorada. Es muy difícil sacar la cabeza en nivel de audiencia, pero es maravilloso trabajar en una televisión pública.

P – A pesar de los problemas, ¿está satisfecho con todo lo que ha vivido estos años?

R – Sí, estoy encantado con «El Ministerio del Tiempo». Hay gente que dice que es muy cara y que tiene poca audiencia, pero esta temporada, que ha sido más cara que nunca, ha salido más barata para TVE gracias a la ayuda de Netflix. Lo que le pasa a «EMT» es que le ha faltado cariño a pesar de que ha ganado más de 50 premios y ha sido la primera producción de TVE que coproduce Netflix. Estoy seguro de que pasarán muchos años y esta serie seguirá siendo recordada como un pilar de la nueva ficción española.

P – De hecho, hasta le salieron imitadores en EE.UU.

R – Y hay «haters» que dicen que las dos series no se parecen en nada. A quien te odia sin ninguna razón, nuca vas a darle la razón para que te deje de odiar. Nosotros no nos metimos en pleitos porque la serie de EE.UU. se pareciera a «EMT», porque hay series que se pueden parecer. El problema es que hubo una negociación, unos mails, un envío de guiones. Hubo una oferta y una contraoferta económica. Un juez americano no te da la razón si no está convencido.

P – ¿Con qué escena se queda de estas tres temporadas de «EMT»?

R – Para mí hay una muy importante que define la serie y que es de mi hermano, Pablo, que es cuando Julián le recita a Lope de Vega una canción de Rosendo, «Maneras de vivir». Eso se lo curró mi hermano, cuando lo leí se me quedó la piel de gallina. Cuando estás en avanzado estado de ELA, escribir una escena tan maravillosa y de tanto sentido del humor me parece un aprendizaje de la vida.

P – Recientemente han creado el videojuego «Salva el tiempo», un nuevo capítulo enfocado en la realidad virtual. ¿Cómo y por qué surge la idea de desarrollarlo?

R – Surge dentro de todo lo que es el universo transmedia de la serie, que abarca cómics, juegos de mesa, «podcast»… Llevamos ya dos capítulos de realidad virtual, y este último es mucho más complejo técnicamente. En este sentido fuimos pioneros, fuimos la primera serie con realidad virtual. Yo creo que surgió de una manera muy natural, porque la narrativa de «EMT» tiene mucho que ver con el cómic y el videojuego.

P – ¿Se lo ha llegado a pasar?

R – No lo he conseguido nunca. Soy muy patoso.