Ha sido, sin lugar a dudas, uno de los teléfonos móviles más esperados del pasado año. Generó una gran euforia entre los aficionados a la marca de la manzana y ha formado parte de las listas de mejores terminales del último periodo. Pero puede tener fecha de caducidad. Apple vendió unos 29 millones de unidades del iPhone X en cuatro trimestre de 2017.

Un dato que lo convirtió, según las estimaciones extraídas por la consultora Canalys, en el «smartphone» que logró la mayor cifra de ventas en el periodo navideño. Y con China a la cabeza, con más de 7 millones de unidades vendidas. A pesar de su gran acogida, según el analista Ming-Chi Kuo de la firma KGI Securities, Apple dejará de producir este modelo que ha incorporado una pantalla casi sin bordes, doble cámara y sistema de reconocimiento facial como método para desbloquear la pantalla.

Aunque por el momento se desconocen las cifras oficiales, los analistas creen que el iPhone X supuso el 20% de las ventas totales de la línea de teléfonos de la compañía, pero los modelos iPhone 8, que salieron un mes antes, han amasado un 40%. Desde Canalys recogen que también algunos modelos anteriores como eliPhone SE, el iPhone 6S y el iPhone 7 han tenido un gran interés entre los consumidores. Otro informe, en este caso de Kantar Worldpanel, recoge que el iPhone 8 se ha vendido más que el dispositivo que celebra los diez años del producto.

Un escenario que demuestra, una vez más, que los teléfonos más antiguos de la compañía siguen siendo populares entre los usuarios de iPhone que buscan una buena relación calidad-precio. «Apple está buscando su mejor desempeño hasta la fecha, todo gracias a los cambios que hizo en su inventario en el tercer trimestre», apunta en un comunicado el analista de Canalys, TuanAnh Nguyen.

«Esta estrategia ha cubierto el riesgo de Apple a medida que actualiza el iPhone, tanto en el diseño como en la experiencia del usuario. Mientras que algunas de sus nuevas tecnologías como Face ID y pantallas sin bordes han ayudado a justificar el precio de 999 dólares y mantienen la competitividad con Samsung, Huawei y Google, disponer de un catálogo más amplio le permite cumplir sus objetivos de envíos y mantener así su liderazgo en el mercado en el segmento premium», señala.

Aún así, los analistas creen que pese a que el rendimiento y potencia de este terminal es «impresionante», el iPhone X se ha colocado por ddebajo de las expetactivas glboales de la industria, en opinión de Ben Stanton, analista de Canalys. «Apple tuvo problemas de suministro a principios de noviembre, pero logró un gran impulso en su producción desde finales de ese mes y durante todo diciembre. Esto le ayudó a cumplir, e incluso superar, la demanda en algunos mercados», considera. «Una estrategia importante para Apple es que los clientes se dan cuenta cada vez más del valor de sus viejos teléfonos, optando por programas de intercambio para compensar el alto precio del iPhone X. Pero ese elevado precio además de su estrategia de lanzamiento ha dividido a los consumidores».