Con el objetivo de garantizar la seguridad en redes para jóvenes, Instagram ha implementado una forma de que los adultos no puedan enviar mensajes ni ningún tipo de contenido a menores de 18 años, si éstos no le siguen, así como también el uso de aprendizaje automático para evitar que los jóvenes mientan sobre su edad.

Cuando el adulto envia el mensaje al usuario menor de 18 años y el mismo no lo sigue, Instagram de forma instantànea envia una notificación a la persona de que no puede enviar un mensaje directo.

Esta función se basa en la capacidad de predicción de la edad mediante tecnología de aprendizaje automático (‘machine learning’), y en la edad que las personas introducen cuando se registran. Dado que la red social trabaja en el cifrado de extremo a extremo, Instagram hace esto sin acceso al contenido de los Mensajes Directos.