Semanas atrás, dos portavoces del Centro Criptológico Nacional (CCN-CERT), institución adscrita al CNI, se reunieron con la prensa para hacer balance del año sobre el estado actual de la ciberseguridad nacional y para presentar las jornadas anuales que realizan junto a las principales firmas del sector.

Ambos defendieron que España es uno de los países europeos mejor preparados en materia de defensa de la seguridad de la red, gracias al capital humano que trabaja a diario en prevención y resolución de problemas, y pusieron como ejemplo al «cerebro» español que actualmente vela por la seguridad de Google, Fermín J. Serna.

No es de extrañar que la capacidad de este madrileño de 38 años esté incluso colmada de halagos por el mismo CNI, cuando los hitos que acuña en su currículum no son precisamente pocos. La andadura de Fermín comenzó en el seno de la facultad de Informática de la Universidad Complutense de Madrid, periodo que alargó diez años por un parón para emprender en un área poco explotada por aquel entonces: la ciberseguridad.

Fruto de ello, nacieron dos empresas. «Con 20 años monté con más socios una de las primeras empresas de seguridad en España, s21sec, luego a los dos años monté otra empresa por mi cuenta: Next Generation Security», según narra el propio Fermín J. Serna a este diario.

Su iniciación en el terreno de la informática no comenzó para él al empezar la ingeniería. Para este experto en ciberseguridad, su bautizo llegó mucho antes de la llegada de internet a sus manos y con los primeros modelos de intercambio de datos que había en España: la conexión Iberpac de Telefónica (red x25). «Bien pequeño, le regalaron a mi padre un Spectrum», un ordenador de 8 bits con el que «hacía mis «pinitos» de programación leyendo libros y revistas».

Después de trabajar en sus propias empresas, en el año 2007 recibió una llamada de Microsoft para incorporarse al equipo de seguridad. Tras cuatro años y medio en la compañía que fundó Bill Gates, llegó a Google donde este mes de diciembre ha cumplido seis años. Fermín está muy orgulloso de su actual casa, tanto por las facilidades que ofrecen para la conciliación familiar como porque considera que se están viviendo tiempos interesantes para experimentarlo desde dentro en retos como «seguridad, inteligencia artificial, realidad virtual o coches con conducción automática».

Su dedicación le ha impulsado como el actual «responsable de seguridad de varios equipos que trabajan para velar por la seguridad de nuestros servicios en producción» de Google. Esto supone que los nuevos productos o funcionalidades deben pasar por sus manos. «Imagina una nueva característica de Gmail, debemos asegurarnos que no hay nada importante que pueda ser aprovechado por actores maliciosos», cuenta Fermín.