Ver cualquier tipo de contenido en Netflix o en otra plataforma similar es una actividad muy frecuente en estos tiempos, sin embargo no somos conscientes del impacto medioambiental que generan estas actividades. ¿Acaso es grave ver un maratón de House of Cards? Aquí la respuesta.

Varios artículos han señalado que el Internet o el streaming son agentes contaminantes para el medio ambiente ya que contribuyen a las emisiones de dióxido de carbono. Pero un estudio reciente demuestra que la realidad es otra.

Según el grupo de expertos sin fines de lucro techUK, la transmisión de videos está teniendo un impacto relativamente pequeño en el ambiente en comparación a tiempos atrás cuando las personas debían ir al cine a ver una película o trasladarse a un centro de alquiler. Esa actividad generaba una carga ambiental porque la persona utilizaba un automóvil u otro medio de transporte como bus, taxi, moto y terminaba emitiendo CO2 al planeta.

KRAKOW, POLAND – 2018/07/25: Netflix app is seen in an Android mobile phone. (Photo by Omar Marques/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)

Para el usuario promedio en Europa, una hora de transmisión de video genera aproximadamente 55gCO2e (equivalente de dióxido de carbono), lo mismo que tres hervidores eléctricos encendidos.

Los empresas de streaming son conscientes del daño que generan, por esta razón, Netflix prometió llegar a cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2022.