Desde hace unos años el mercado de los teléfonos llegó a un punto de estancamiento. Atrás quedaron los días de la carrera de especificaciones, o la carrera de los megapíxeles y la carrera por quién puede poner más cámaras en un teléfono parece que no va a llegar a ninguna parte. En fin, cuando un teléfono de gama media puede cubrir las necesidades de comunicación de más de 90% de los consumidores, toda la industria está buscando ese “santo grial” que le de ese salto de relevancia y la reimpulse… como cuando cierta compañía frutera que vendía computadoras y reproductores de música portátiles lanzó cierto teléfono que cambió todo el panorama.

Mientras unos esperan con una decreciente paciencia que el desarrollo del grafeno empiece a verse reflejado en componentes como la batería de los teléfonos, otros tienen tiempo explorando nuevos factores de forma: “¿Y si hacemos un teléfono plegable que pueda convertirse en tablet cuando al usuario le convenga?

Esta es la pregunta que tiene a varios contendores en carrera. Uno de ellos es Huawei, que, según reporte del diario Sport, está preparando su teléfono plegable, con capacidad de comunicaciones 5G, para mostrarlo en febrero de 2019, en el Congreso Munidial de Tecnología Móvil (MWC por sus siglas en inglés), en Barcelona, España. Hace unos días, Samsung había mostrado su prototipo, pero ante un velo de informaciones incompletas, filtraciones imprecisas y muchos rumores.

¿Será este el próximo salto en la tecnología móvil? Dado que los teléfonos actuales tienen pantallas cada vez más grandes, borrando la línea entre el teléfono y el tabléfono (o Phablet), ¿valdrá la pena esta doble modalidad en un teléfono?

Si la meta de la industria es que uno sólo necesite un dispositivo para llevar a cabo absolutamente todas las tareas de productividad, la cosa puede ser interesante… pero en unos años. Mientras, llámenme conservador, pero prefiero un teléfono que se pueda usar con una mano y tenga una batería que me dure días… así que le sigo apostando al grafeno.