La gigante tecnológica china, Huawei, interpuso una demanda al gobierno de los Estados Unidos por prohibir la venta de sus productos en el país norteamericano, lo que la empresa considera una decisión “ilegal” e “injusta”.

Durante una rueda de prensa en su sede en Shenzhen, China, el presidente rotativo de Huawei, Guo Ping, explicó que la demanda se presentó ante el Tribunal del Distrito Este de Texas.

“Esta prohibición no solo es ilegal, sino que también restringe a Huawei de participar en una competencia justa y, en última instancia, perjudica a los consumidores estadounidenses”, afirmó el ejecutivo.

El motivo de la demanda fue impugnar el Acta de Autorización de Defensa Nacional (NDAA siglas en inglés) que prohíbe a las agencias federales adquirir sus productos, firmada en agosto por el presidente Donald Trump.

Guo Ping denunció el “hackeo” de sus servidores y el “robo” de correos electrónicos por parte de las autoridades de EEUU.

El mayor fabricante de equipos de telecomunicaciones en el mundo acusa al Congreso de Estados Unidos de actuar como “juez, jurado y verdugo” al imponer la prohibición, que afecta además a la empresa china, ZTE, y lo que a su juicio viola a Constitución estadounidense al señalar a un individuo o grupo para ser sancionado sin juicio de por medio.

“Viola los principios de separación de poder, rompe las tradiciones legales de los Estados Unidos y va en contra de la naturaleza misma de la Constitución del país”, dijo Ping.

Esta la jugada más contundente de Huawei en medio de la agitada afrenta legal que existe entre la compañía y los EE.UU. El segundo mayor fabricante de teléfonos inteligentes del mundo fue acusada por el país de espionaje industrial, fraude bancario y señalada como uno de los países con falta de seguridad en sus equipos de red.

Mientras Estados Unidos busca alianzas en países como Alemania para frenar las acciones de Huawei de seguir desarrollando la tecnología 5G en estos países, la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, espera en Canadá por ser extraditada a EE.UU. luego de ser acusada de violar las sanciones comerciales impuestas por Washington.