El principal sistema hospitalario de Estados Unidos, integrado por más de 400 centros médicos, sufrió un ataque de ransomware que provocó que las computadoras de algunos hospitales permanecieran apagadas durante todo el fin de semana.

El personal médico de al menos 400 instituciones del país recurrió a lápiz y papel para archivar la información clínica de los pacientes recluidos al momento del ataque.