El actor suizo, inmortalizado en su impecable interpretación de Adolfo Hitler en la película alemana “Der Untergang”, fallece a los 77 años, víctima del cáncer.

Ganz fue el primer actor de lengua alemana que realizaba este papel; antes de este film, las producciones alemanas mostraban a Hitler en escenas muy cortas o inclusive de espaldas. Para su memorable encarnación investigó cuatro meses en preparación del rol e incluso se movilizó a Braunau Am Inn, pueblo de Adolfo Hitler, para interpretarlo con el más perfecto acento, y se internó en un centro de enfermos de Parkinson para estudiar sus movimientos.

 

El actor suizo Bruno Ganz, conocido por sus papeles en “El amigo americano”, “Tan lejos, tan cerca” o “Cielo sobre Berlín”. En su larga trayectoria en el cine y teatro europeos, realizó una carrera impecable.

Su imagen nada fuera de lo común, pero magnética, lo llevó a encarnar la bondad más pura, la vileza más ruin, la dulzura más enternecedora y la perversidad extrema; Bruno fue galán y patán, fue protagonista y secundario. Ejerció de estrella de un cine europeo, así como mundial, actuando en todas las latitudes del continente.

“Me temo que Hitler sea el papel de mi vida”, aseveró después de su insuperable encarnación de aquel Adolfo Hitler que conmocionó a los alemanes.

Aún cuando casi en la segunda década de edad, escogió la interpretación sin tener plan B, pero en teatro.

Posterior a esto, el director Wim Wenders, le propuso protagonizar “El amigo americano”, lo que lo llevó a dejar el teatro y quedarse con el séptimo arte, repitiendo con Wenders, con el “Cielo sobre Berlín” y “Tan lejos, tan cerca”, en donde interpretó a Cassiel, el ángel de la soledad dispuesto a renunciar a su condición al descubrir la insospechada belleza de la vida de los mortales.

Ganz trabajó con Werner Herzog, en “Nosferatu, el vampiro de la noche” y Volker Schlöndorff en “Círculo de engaño”; y fue en 1978 cuando saltó al cine anglófono con “Los niños del Brasil”. Después, llegó a Hollywood con Francis Ford Coppola, Jonathan Demme, Stephen Daldry, Ridley Scott y Atom Egoyan. Y en el cine europeo, con Theo Angelopoulos y Jaime Chávarri.

Lo más reciente fue su interpretación en “The Party”, de Sally Potter; de abuelo de Heidi en una impecable producción familiar suiza, y de Sigmund Freud en la aún inédita “The Tobacconist”, además de participar en lo nuevo de Terrence Malick. Así como la voz de la conciencia en “La casa de Jack”, de Lars von Trier.

 

EL ANILLO DE IFFLAND

Desde 1996, Ganz era el portador del Anillo de Iffland, que ostenta el mejor actor en lengua alemana de forma vitalicia; el cual, desde el sábado, busca nuevo propietario.

Tan solo una decena de personas, se ha colocado esta misteriosa y wagneriana joya, desde su aparición, en 1814. Este lleva el nombre del actor y dramaturgo August Wilhelm Iffland, intérprete de, entre otros, Schiller.

Inspirado presuntamente en una obra de Lessing, mandó a fundir siete anillos para repartirlos entre sus amigos de la profesión; de los cuales solo sobrevive uno, que ha sido pasado durante dos siglos de dedo en dedo, designando al mejor actor de Alemania y Austria, o de Prusia en sus orígenes.

En caso de que el heredero no haya sido nombrado, el Burgteaher de Viena tiene la potestad para elegir sucesor, porque el Iffland, en cualquier caso, pertenece a la República de Austria.