El boom de las startups digitales, propicia el surgimiento del Growth Hacking como un conjunto de estrategias creativas de marketing que buscan desarrollarse con el menor costo posible; apalancándose en la interacción del análisis de datos, la creatividad y la curiosidad permanente; como una forma de integrar el marketing, el desarrollo de producto y las ventas. El término se le atribuye a Sean Ellis, fundador y CEO de GrowthHackers y Qualaroop, por un artículo publicado en 2010. Este “hackeo del crecimiento” es una forma de pensar, una actitud, una obsesión de crecimiento en donde cada acción estpa orientada hacia él, y bajo la premisa de crecer más con menos.

Así, y de una manera más concreta, acotada por el venezolano Gerardo Sandoval, CEO, cofundador y Senior Growth Hacker de GRW.Marketing, el Growth Hacking es una metodología que saca provecho del pensamiento crítico, ciencia de datos, marketing digital, iteraciones ágiles y software a la medida, con el objetivo único de producir crecimiento; es decir, que se basa en moverse rápido, y con la menor cantidad de recursos posibles, para obtener mejores resultados, siempre manteniendo el foco en objetivos de alto impacto, a corto plazo. Esto implica que se debe hacer una planificación, análisis de experimentos, priorizar las ideas de acuerdo a lo que sea más simple de implementar y que a su vez, traiga el mayor rendimiento.

ITERAR ÁGILEMENTE HASTA QUE EL NEGOCIO CREZCA

En Growth Hacking no hay ninguna receta mágica, todo consiste en probar hasta dar con la mejor estrategia; el fin último consiste en crecer de manera exponencial, y esto no se logra con unas cuantas ventas, se logra construyendo confianza en una marca, para que los usuarios se conviertan en clientes de calidad, es decir que compren hoy, que vuelvan mañana, que hablen bien de la marca, que traigan a sus amigos y estos a sus referidos.

Esto no es imposible, tampoco hay que invertir astronómicos presupuestos en publicidad, se trata de orientar campañas directas a los clientes. Una de las prácticas previas que emplean los Growth Hackers, consiste en hackear a la empresa; el email marketing, el WiFi, el blog y los contenidos. Refrescando lista de contactos, borrando los usuarios que no se hayan abierto correos en más de 3 meses, los expertos recomiendan no enviar correos desde un buzón genérico como, está demostrado que las personas responden mejor a personas. Una buena prueba es enviar un email invitando a seguir un enlace de interés para la audiencia, y no colocar el link; esto para enviar un rato después esa información faltante, el segundo email tendrá una mayor cantidad de aperturas.

En cuanto al contenido es importante incluir botones de “call to action”, que expliquen lo que ocurre cuando el usuario hace clic; así como “obtener mi descuento”, “activar prueba gratis”, “canjear bono”.

Concretamente, mediante el Growth Hacking se pueden alcanzar logros como: rankear en Google; mejorar la reputación online; incrementar la tasa de retención de clientes, de hecho en cifras de GRW, más del 80% de los usuarios no pasa de la primera página de Google. Convertir prospectos en clientes; segmentar contenidos para las audiencias; revisar la experiencia del cliente; interactuar en redes sociales; aumentar tráfico en la página web; y lo más importante, tener en métricas reales cómo se va moviendo el negocio y en dónde está fallando, para ir haciendo ajustes en función al crecimiento.

El Growth Hacking ha sido el potenciador del crecimiento de marcas reconocidas internacionalmente, como Facebook, Linkedin, Youtube, Dropbox, Paypal, Twitter, Netflix, Apple, Google, Amazon, Airbnb. Estas aplican en sus prácticas regulares estas técnicas, para atraer potenciales usuarios, y por la información que poseen de estos, pueden generar contenidos o productos que necesitan, e inclusive, anhelan. Tanto así que no solo los compran, sino que activan el botón de compartir o los vínculos de acceso, y allí es donde la viralidad, importante objetivo del Growth Hacker, cumple su cometido, multiplicando las ventas y generando mucho más crecimiento.