A finales del año pasado Google planeaba lanzar un buscador especial para China, que se ajustara a la censura gubernamental: Dragonfly. Sin embargo, el proyecto se paralizó por las protestas de los empleados que su opusieron a la idea, o bueno, así creíamos todos.

Fuentes internas de Google aseguran que tal proyecto nunca se paralizó, solo se ralentizó para desviar las miradas de la gran polémica con el gigante de las búsquedas. Presuntamente DragonFly sigue en desarrollo aunque en menor medida que cuando todo empezó, según reportó The Intercept.

Lo más alarmante para los detractores de la idea es que en los últimos meses se han detectado cientos de cambios en el código de este buscador censurado, algo que no encaja bien con la versión oficial de Google, pues si el proyecto hubiera sido cancelado por completo no tendría por qué haber cambios en Dragonfly, según reseña Computer Hoy.

La empresa no ha dado declaraciones al respecto, pero de ser cierto, enfrentará nuevos problemas internos a causa de quienes defienden los derechos humanos y la libertad de expresión y no apoyan que Google se doblegue ante el partido comunista chino.

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