Los «wereables», esos artefactos conectados que dan vida tecnológica a gafas, relojes, camisetas, diademas y hasta zapatillas, llegaron como una auténtica revolución dentro del fenómeno llamado «internet de las cosas» que, si bien aún no ha llegado a desarrollarse del todo, es el futuro más cercano. Mientras esperamos a lavadoras, neveras, coches y casas online, lo cierto es que en la actualidad hay un tipo que sobresale por encima de los demás: el smartwatch. Los relojes inteligentes han encontrado su nicho de mercado, sobre todo, en el deporte, y prueba de ello es el refinamiento de uno de los últimos lanzamientos de la marca estrella por excelencia: Garmin Vivoactive 3.

Hay que tener en cuenta su especialización en este campo y, aunque incluya funcionalidades que van más allá y se puede parecer a relojes que no tienen por qué estar centrados en la práctica del deporte, lo cierto es que el Garmin Vivoactive 3 es muy recomendable para aquellos que ya tienen una rutina de actividad y quieren saber casi al momento el estado y rendimiento de su cuerpo. Es un reloj para atletas (principiantes y profesionales), y sus funcionalidades se quedan cortas si lo que queremos es una réplica de nuestro móvil en la muñeca; no obstante, resuelve de forma notable ser el compañero ideal en casi cualquier ejercicio, ya sea entre las paredes de un gimnasio o en lo alto de una montaña.

Diseño «vintage» con corazón moderno

Lo primero que llama la atención es el diseño: se trata de un modelo limpio, con esfera redonda, muy similara un reloj analógico. Aunque de primeras pueda parecer grande (tiene un diámetro de 30,4 mm, que equivalen a 1,2 pulgadas), en muñeca no se hace muy aparatoso. Tampoco es muy pesado (43 gramos) y la correa es fuerte, si bien en algunos casos puede ser demasiado rígida. En definitiva, la «cáscara» del Garmin Vivoactive 3 es perfecta para cualquier tipo de actividad, llegando a olvidar que se lleva puesto (si no recibes muchas notificaciones, pues vibra cada vez que recibes, por ejemplo, un WhatsApp o un aviso de redes sociales al conectarlo a tu smartphone. Luego veremos en profundidad estas características).

Pantalla táctil y un botón

En cuanto a funcionalidad, Garmin Vivoactive 3 tiene dos movimientos básicos: un único botón derecho que nos servirá para llegar hasta la pantalla de reloj simple o cuando queramos iniciar una actividad. Y una pantalla táctil, que nos moverá a través de sus múltiples herramientas. Es útil recordar que existe el botón, porque en la era de lo táctil a veces se olvida lo analógico. Tras descargar la aplicación en nuestro móvil (bastante intuitiva, pero que se rige por el smartwatch) y conectar el reloj a este dispositivo, podremos deslizar arriba y abajo la pantalla, llegando a las funciones «Mi día» (donde se indican el número de pasos, las escaleras subidas o las calorías quemadas en las últimas 24 horas), el último deporte que hayamos registrado (es importante saber que el reloj no detecta automáticamente el tipo de actividad que estamos realizando, por lo que solo guarda en el registro el ejercicio con el tiempo que nosotros le indicamos), la información meteorológicacalendario (si tenemos alguna cita registrada en Google Calendar) y nuestras pulsaciones.

El Garmin Vivoactive 3 cuenta pasos, calorías y tiempo de actividad de forma automática

También mide el nivel de estrés gracias a su pulsómetro, que en nuestras pruebas tuvo bastante fiabilidad. Además, monitorea nuestro cuerpo también durante el sueño. Haciendo doble clic en cada una de estas pantallas, nos amplía la información.

La legibilidad es más que correcta: cuenta con una pantalla de 240 x 240 pí­xeles, Corning Gorilla Glass 3 en la que se pueden ver grandes letras y números en la mayoría de los casos, además de tener una interfaz muy intuitiva (los datos son fácilmente entendibles, por lo que no te sonará a «chino» nada de lo que veas en tu Garmin Vivoactive3). Un bien alto, porque se queda un poco corto si comparamos con otras pantallas de smartwatches, pero que es mucho más que suficiente para el día a día.

Llegamos al momento del ejercicio

Una vez familiarizados con el dispositivo, toca utilizarlo para su propósito: hacer deporte. Aquí llega el momento de volver al «pasado»: para registrar una actividad, tendrás que pulsar el botón lateral. De ahí, te conducirá a un menú que te indicará el porcentaje de batería que le queda a tu Garmin Vivoactive 3 y un icono con cuatro puntos de colores (aquí ya no se hace tan intuitivo). Al apretar este símbolo, aparecerán 15 actividades predeterminadas (aunque se pueden incluir más), como caminar, carrera, bicicleta, snowboard o remo, que podrás agregara «favoritos» para que la próxima vez no tengas que buscarlo entre la lista y te aparezca justo debajo del indicador de batería.

Una vez seleccionado el deporte, pulsaremos de nuevo en el botón lateral cuando comencemos la actividad y utilizaremos el mismo sistema para pausar o dar por finalizada la actividad. Mientras, el teléfono registrará todos nuestros datos gracias al GPS (se activa o no, dependiendo de la actividad), al monitor de frecuencia cardí­aca, a su altí­metro barométrico, la brújula, el acelerómetro y el termómetro.

El botón lateral sirve para señalar el inicio y el fin de la actividad

Una de las funciones que más llama la atención del Garmin Vivoactive 3 es que recoge los niveles de estrés, gracias al medidor de frecuencia cardiaca y al oxígeno en sangre. Con un test que dura apenas unos segundos, nos indica nuestro nivel de ansiedad, e incluso tiene una aplicación que, en momentos de angustia, nos indica cómo respirar para volver a niveles normales.

Las funciones «de calle»

Aparte de todo esto, como hemos indicado antes, Garmin Vivoactive 3 tiene la función de enseñarnos nuestras notificaciones del móvil, aunque no podremos gestionarlas: esto es, no podrás contestar al WhastApp o a la llamada directamente desde el reloj, sino que te remitirá a tu smartphone. Además, dependiendo de la configuración de previsualización que tengas en determinadas aplicaciones, así se mostrará en la pantalla de tu smartwatch. Tampoco reproduce ni imágenes ni vídeos, por lo que no se pueden reproducir tutoriales como sí ocurre en otros smartwatches.

El reloj nos muesta en la pantalla las notificaciones

Lo que sí hace es reconocer las aplicaciones de música, por lo que podrás gestionar desde tu muñeca el volumen, el retroceso, el adelanto o la pausa de las listas de reproducción que tengas en estas herramientas, muy útil durante el ejercicio, aunque si llevas encima el móvil, porque necesita estar conectado y no permite la descarga de canciones en el propio dispositivo. Lo mismo ocurre con la función de monedero, a la que se puede acceder manteniendo pulsado el botón lateral y pinchando el icono que simula unas tarjetas.

Configurando los parámetros a través de la aplicación móvil, es posible pagar a través del reloj, sin sacar el móvil o la cartera (si bien aún no ha llegado a todos los bancos). Como último extra, a través de este mismo menú, podremos llamar a nuestro smartphone si no sabemos dónde lo hemos dejado antes de empezar el ejercicio (una función clave para los olvidadizos).

Batería sobresaliente y excesiva dependencia del smartphone

En las especificaciones técnicas Garmin afirma que la batería del modelo Vivoactive 3 aguanta en modo GPS y a pleno rendimiento 13 horas, extremo que no hemos podido llevar a comprobar, si bien ha respondido muy bien en las pruebas durante un par de horas, en las que apenas gastó un 30% de batería. Por lo que si tienes pensado llevar a cabo, por ejemplo, un «ironman», este reloj puede ser un confiable compañero. En cuanto a su modo inteligente, la batería dura una semana con solvencia, siendo uno de los puntos más relevantes de este dispositivo.

Por el contrario, si hay que ponerle alguna pega a este reloj, es su excesiva dependencia del smartphone: no necesita ayuda cuando se trata de registrar deporte (función para la que está diseñado), aunque si lo que queremos es un smartphone en nuestra muñeca, entonces Garmin Vivoactive 3 no es lo que estamos buscando. Pero para el deporte, será un aliado muy útil que podremos conseguir por290 euros.