Hace casi 25 años (EE.UU., 1967), John Romero catapultó los videojuegos de disparos en primera persona. Títulos de culto como «Doom» o «Wolfenstein 3D» consiguieron sentar frente al ordenador a millones de usuarios que aplaudieron sus frescos sistemas de juego. El programador norteamericano fue uno de los invitados estrella de la séptima edición del festival Fun & Serious que se ha celebrado este fin de semana en Bilbao.

«Doom» salió a la venta hace ya casi un cuarto de siglo. ¿Se le hace lejana aquella etapa?

Sí, sobre todo porque esta industria está cambiando constantemente. Todo eso ocurrió en los años 90, cuando utilizábamos otros motores para hacer videojuegos. El sector ha cambiado mucho desde entonces, ahora la gente puede hacer más juegos de forma mucho más sencilla. Por ejemplo, hasta que salió «Doom» no había juegos multijugador, y ahora hay un montón.

¿Qué le parece el rumbo que ha tomado la saga?

Estoy muy contento con el «Doom 4», que salió el año pasado. También me gustaría que hubiera una continuación de «Doom 2».

Usted ha visto el nacimiento y la posterior expansión de la industria. ¿Hay todavía juegos que consigan sorprenderle?

Sí, todavía me sorprendo. Hay mucha gente que hace juegos «indie»impresionantes. Juegos narrativos y de aventura como «Firewatch»son increíbles, y conforman un nuevo género que todavía no ha sido reconocido pero que a mí me resulta muy interesante. Son más introspectivos y más profundos que otros juegos.

«Yo no tengo ningún problema con los micropagos. No me importa gastarme 20 euros en una divisa virtual»