Francia ya logró uno de sus más grandes objetivos al llegar a Rusia: clasificar a la final. Gracias a un gol de cabeza por parte de Samuel Umtití, el elenco galo superó a su similar de Bélgica 1-0 en San Petersburgo y se convirtió en el primer finalista del Mundial.

Haciendo valer sus credenciales de firme aspirante a la corona, los “blues” nuevamente mostraron un nivel sólido en ambos costados del terreno para salir airosos ante otro de los claros aspirantes.

Jugará su tercera final de un Mundial tras la que ganó a Brasil en Francia 1998 y la de Alemania 2006, cuando fue derrotada por Italia.

El gol del central del Barcelona permitirá a Francia estar en el estadio Luzhniki de Moscú, donde se encontrará con el ganador de la otra semifinal que mañana disputarán en ese mismo escenario Inglaterra y Croacia.

Francia jugó su primera final mundialista en la edición que organizaron en su país en 1998, cuando se impusieron por 0-3 a Brasil, con dos goles de Zinedine Zidane y uno de Emmanuel Petit.

Ocho años después, se volvieron a plantar en una final de la Copa del Mundo, la de la edición de Alemania 2006, en la que cayeron en los penaltis por 5-3 tras un empate 1-1, goles de Zinedine Zidane y el italiano Marco Materazzi, en 120 minutos, los reglamentarios más el añadido de la prórroga, en la que fue expulsado Zidane por el célebre cabezazo a Materazzi.

PARTIDO MOVIDO

El primer tiempo terminó 0-0 pero estuvo repleto de emociones con ocasiones claras en ambas porterías. La mejor para los “Diablos Rojos” fue un remate desde el interior del área de Toby Alderweireld, tras un saque de esquina, que el arquero Hugo Lloris despejó con una gran estirada al palo derecho (minuto 21).

Por parte francesa, fue el lateral Benjamin Pavard quien contó con la ocasión más clara para abrir el marcador: tras recibir de Kylian Mbappé, se plantó solo ante Thibaut Courtois y su disparo lo sacó el meta belga con la pierna (39).

Tras la pausa, Bélgica volvió a tomar la iniciativa y amenazó con un cabezazo fuera de Romelu Lukaku, que había pasado desapercibido hasta entonces (48).

Pero fueron los franceses los que encontraron primero la manera de romper la defensa belga, en un córner lanzado desde la derecha por Griezmann y, adelantándose a Fellaini en el primer palo, Umtiti cabeceó a la red (51).

Tras el gol, Francia se encerró con sus 11 hombres en los últimos 30 metros y los belgas no encontraron rendijas en el muro Bleu, ni triangulando por el centro cuando lo intentaban Hazard o De Bruyne ni cuando colgaban balones al área para ver si sus torres cazaban alguno.

Con la entrada en el tramo final de Steven N´Zonzi y Corentin Tolisso, el muro defensivo Bleu se hizo aún más inexpugnable y a los belgas les fue imposible derribarlo.