El FBI envió advertencias a compañías estadounidenses en China sobre la instalación de puertas traseras en sus redes, a través de la implementación de software fiscales chinos.

Las compañías extranjeras están forzadas por las leyes locales chinas a instalar un software fiscal en particular, para gestionar los pagos del impuesto al valor agregado (IVA) a las autoridades fiscales.

Las puertas traseras permiten ejecutar códigos no autorizados, infiltrarse en redes y robar datos privados de sucursales que operan en ese país.