Los e-sports o deportes electrónicos son cosa del presente, y aunque todavía es un tema todavía en desarrollo, no se puede ocultar su alto impacto en la sociedad.

Aunque existen países más desarrollados en este ámbito, es innegable que llegaron para quedarse al punto de que para muchos ya son considerados una disciplina deportiva más, tal y como lo muestra el hecho de ya pertenecer al programa oficial de competencia en las olimpiadas asiáticas y ya se realizan gestiones para ser considerados en un futuro como parte de los Juegos Olímpicos.

El furor, especialmente en jóvened, se vive con mayor ahinco en Asia donde los e-sports forman parte de la vida cotidiana, desplazando inclusive a otras ocupaciones más tradicionales.

A la hora de reflejar el alcance de la avalancha de los videojuegos, el ejemplo perfecto se encuentra en Corea del Sur, no solo por ser referencia mundial del sector sino por tener al denominado “Michael Jordan” del e-sport.

Si, leyó bien. A ese punto de importancia y popularidad han llegado esta rama de la tecnología.

“Faker”, cuyo verdadero nombre es Lee Sang-hyeok, es el número uno mundial de “League of Legends”, uno de los juegos más populares del mundo. En una Corea del Sur ultraconectada, cuenta con una gran fama y una fortuna comparable ya a la de estrellas del básquet o el béisbol.

A sus 22 años, participará en agosto en los Juegos Asiáticos en Indonesia, donde el e-sport figura por primera vez como deporte de exhibición.

Corea del Sur cuenta con un internet muy rápido y una cultura electrónica avanzada. Casi por todas partes es fácil encontrar internet-cafés con ordenadores potentes y llenos a menudo de adolescentes.

Según un estudio realizado el pasado año por el Ministerio de Educación entre alumnos de primaria, esa ‘profesión’ figuraba en octavo lugar entre las preferencias de los jóvenes estudiantes, por delante de “científico”.

Toda una celebridad

De acuerdo a una nota de la agencia de noticias AFP, Faker comenzó con los videojuegos en esa etapa de primaria, destacando pronto con “League of Legends” (LoL), un juego lanzado en 2009.

Después fue escalando en la clasificación mundial y creó con amigos un equipo para participar en competiciones ‘amateur’.

Cuando le propusieron pasar a profesional en 2013, decidió abandonar sus estudios en el instituto. Fue el primer paso antes de vencer a los mejores jugadores mundiales.

En Corea del Sur, el e-sport se aprende desde temprana edad. Los jóvenes talentos participan en campeonatos de aficionados y luego tienen la posibilidad de pasar a equipos profesionales, después de años de esfuerzo en muchos casos.

Varias grandes empresas tienen sus propios equipos. Faker consiguió una remuneración anual de al menos 3.000 millones de wons (2,2 millones de euros) mediante su patrocinador SK Telecom, primer operador de telefonía móvil.

El pasado año, la disciplina llegó al tercer puesto en un sondeo sobre los deportes más populares, realizado entre jóvenes de 15 a 29 años por Nielsen Korea.

Numerosas cadenas de televisión siguen las competiciones, que se disputan a menudo en estadios o recintos llenos.

Con sus 25 millones de jugadores, la mitad de la población, Corea del Sur es el sexto mercado mundial de los videojuegos.

Muchos jugadores y entrenadores surcoreanos han sido contratados en el extranjero por grandes equipos, incluyendo China y Estados Unidos, los dos mayores mercados del e-sport.