Decenas de personas murieron el viernes durante tiroteos ocurridos en dos mezquitas en la ciudad de Christchurch, Nueva Zelanda. Importantes plataformas de comunicación digital están siendo duramente criticadas por permitir la difusión de la masacre.

El tirador transmitió en vivo el ataque a través de Facebook, compartiendo un perturbador video donde se muestra entrando armado a una mezquita, para posteriormente abrir fuego en contra de los feligreses.

Mia Garlick, directora de política de Facebook para Australia y Nueva Zelanda, declaró a medios internacionales a través de un comunicado, la acción de la compañía respecto al ataque. “La policía de Nueva Zelanda nos alertó sobre un video en Facebook poco después de que empezara la transmisión en vivo y eliminamos rápidamente las cuentas de Facebook e Instagram del tirador y el video” informó Garlick.

Pese a los intentos del gigante en redes sociales por eliminar el material, horas después del ataque, las copias del aterrador video, continuaron apareciendo en Facebook, YouTube y Twitter. La situación generó fuertes críticas de los usuarios y severos cuestionamientos sobre la capacidad de las compañías para administrar contenido dañino en sus plataformas.

Facebook, Twitter y YouTube, están intentando lidiar con las secuelas de la difusión del terrorífico video. Facebook está eliminando cualquier elogio o apoyo para el crimen y el tirador o tiradores tan pronto como lo detecta.

Twitter suspende cuentas relacionadas con  el tiroteo y está trabajando para eliminar el video de su plataforma. Por su parte, YouTube elimina contenido impactante, violento y gráfico tan pronto como se le informa.

La policía de Nueva Zelanda, les pidió a los usuarios de las redes sociales que dejaran de compartir las supuestas tomas de filmación y dijeron que estaban tratando de eliminarlas.

La difusión del material ha despertado reacciones en la comunidad internacional; la prensa, usuarios, defensores de derechos humanos e incluso organizaciones de políticas internacionales, han manifestado su preocupación al respecto.

“Si bien Google, YouTube, Facebook y Twitter dicen que están cooperando y actuando en el mejor interés de los ciudadanos para eliminar este contenido, en realidad no lo están haciendo, porque están permitiendo que estos videos reaparezcan todo el tiempo”, dijo Lucinda Creighton, asesora principal del Proyecto de lucha contra el extremismo.

Los usuarios de las redes sociales también expresaron sus inquietudes respecto a la circulación del video en Internet. Aunque algunos lo difundieron, muchos otros se abstuvieron y pidieron no reproducirlo.

La prensa internacional también ha fijado posición sobre el impactante hecho. El presentador de noticias del británico Canal 4, Krishnan Guru-Murthy, por ejemplo, nombró específicamente dos sitios web de periódicos ingleses y los acusó de descender a “un nuevo punto bajo en el clickbait” (la técnica para lograr mayor número de clicks en internet a través de titulares o contenidos sensacionalistas o confusos.

El reportero de Buzzfeed Mark Di Stefano también aseguró que el sitio MailOnlinehabía permitido a los lectores descargar el “manifiesto” de 74 páginas del atacante. Más tarde, el sitio web eliminó el documento y publicó una declaración asegurando que había sido “un error”.

Analistas aseguran que la eliminación de este u otros videos similares por parte de las plataformas digitales es insuficiente. Las compañías también deberían trabajar sobre los perfiles de personas que difunden teorías o contenidos extremistas, ya que es esa la principal raíz del problema.