Tras su «annus horribilis», la mayor plataforma social continúa experimentando con cambios que le llevarán a dejar al margen la difusión de las noticias, apostar por el contenido audiovisual y la permanente lucha contra aquellos que quieren corromper el sistema. La número dos de Facebook, Sheryl Sandberg, ha reconocido en Bruselas que 2017 ha sido un año «duro» para la red social, que ya suma 2.000 millones de usuarios en todo el mundo.

Nada nuevo que no se sepa, ya que el debate sobre la privacidad, el control de las cuentas y la intromisión de las «fake news» han sido las últimas batallas que afectan directamente al núcleo de la plataforma: la interacción de su comunidad online, incluido en esta tanto personas individuales como empresas.

La directora de Operaciones de la red social no ha obviado ninguno de estos temas (aunque tampoco se ha salido del guión oficial) durante su participación en una conferencia en Bruselas ante cientos de pequeñas compañías y legisladores europeos. Precisamente para estos últimos ha lanzado el mensaje de que la compañía se adaptará ante la legislación que se aplicará desde el próximo mes de mayo y ha asegurado que se facilitarán los datos de sus usuarios a través de un nuevo centro de privacidad «que colocará en un solo lugar los ajustesprincipales y facilitará a la gente la gestión de su información».

La red social creada por Mark Zuckerberg se intenta defender ante los «ataques» de gobiernos europeos como el francés, el alemán o el británico, preocupados ante la incidencia de las noticias falsas en la vida política y que investigan incluso si llegaron a influir procesos como el del Brexit.

A nivel comunitario, en mayo será de obligado cumplimiento el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, por sus siglas en inglés), el mayor cambio de la legislación sobre la privacidad de los datos personales desde el nacimiento de internet, cuyo objetivo es proporcionar a los europeos un mayor control de su información y sobre la forma en que las empresas la utilizan. De hecho, las compañías que violen este código, podrían enfrentarse a una multa de hasta el 4 por ciento de su facturación global anual o 20 millones de euros, según sea su facturación.

«Nuestras aplicaciones se han concentrado durante mucho tiempo en la transparencia y el control»

«Nuestras aplicaciones se han concentrado durante mucho tiempo en la transparencia y el control, y esto nos otorga una fundación muy buena para cumplir con todos los requisitos del GDPR y para impulsarnos a continuar invirtiendo en productos y herramientas didácticas para proteger la privacidad», afirma Sandberg, mano derecha de Zuckerberg.

En esta línea, también ha anunciado campañas, tanto online como impresas, para ayudar a los usuarios a entender el funcionamiento de la red social y «proteger sus propios datos» o el lanzamiento de un laboratorio de Confianza, Transparencia y Control donde compartiremos prototipos, ideas y kits de herramientas de diseño generados en los talleres de «Design Jam», en los que se reúnen diseñadores, desarrolladores, expertos y reguladores para idear productos que prioricen la transparencia y control sobre la información que se genera en la plataforma.

Acabar con las «fake news»

Englobando como «contenido dañino» desde las publicaciones de terroristas a las de grupos organizados que han utilizado «de forma abusiva» Facebook -en referencia a las «fake news» o noticias falsas-, Sandberg ha reconocido que «aún queda mucho por hacer». En relación con el terrorismo, ha afirmado que el 99 por ciento del contenido relacionado con grupos como ISIS o Al Qaeda «se elimina incluso antes de que los usuarios lo reporten», y que se contratarán a 10.000 empleados en todo el mundo para que revisen este tipo de publicaciones. «No hay sitio para el terrorismo ni para la violencia en Facebook», ha sentenciado Sandberg.

En cuanto a las noticias falsas, la directiva de la red social ha reconocido la preocupación de su equipo y ha asegurado el compromiso «para mejorar y detener el abuso de la plataforma». Para ello, sumarán equipo humano y tecnológico, con especial mención al papel de la inteligencia artificial para luchar contra este problema: «La tecnología debe ser parte de la solución», ha asegurado.

Cambios en el algoritmo

También ha aprovechado para comentar acerca de las modificaciones en el algoritmo que harán disminuir la cantidad de noticias que los usuarios ven en su feed. «Nos preguntan por qué dañamos nuestro negocio y, además, de forma voluntaria (…) Sin embargo, la única forma de continuar y crecer es servir a nuestra comunidad. El producto tiene que ser divertido, pero también tiene que ser bueno para nuestros usuarios», manifiesta Sandberg, apoyándose en estudios que relatan que el consumo pasivo de noticias no es positivo para las personas, por lo que se van a «asegurar» de que las informaciones que se muestren sean «de calidad».

Un extremo por el que muchas compañías, que dependen del tráfico que se genera a sus páginas web desde Facebook, han criticado, ya que disminuirá el volumen de contenido, tal y como ha confirmado el propio Zuckerberg. «Nos enfrentamos a muchos retos, pero soy optimista con el papel que puede desempeñar la tecnología en ayudar en la vida de las personas», sentencia. Un año por delante para «sanear» y «arreglar» esta red que cuenta con más de dos mil millones de seguidores.