Una usuaria estadounidense de Instagram identificada como Brittany Conditi demandó a Facebook, tras enterarse de que la aplicación accedía a información confidencial suya a través de la activación involuntaria de la cámara de su teléfono, mientras navegaba por el feed de la plataforma.

Instagram calificó el suceso como un fallo que fue corregido en poco tiempo y asegura que actualmente solo accede a la cámara cuando lo pide el usuario.