La red social Facebook cumple este lunes 15 años en una situación que resulta de lo más paradójica: la compañía estadounidense vivió en 2018 el peor año de su historia en cuanto a relaciones públicas, con escándalos de principio a fin, pero a su vez obtuvo los mayores beneficios jamás alcanzados.

Desde su creación en 2004, la empresa se ha situado en una posición de ubicuidad en el mundo de la comunicación en internet (es propietaria de Instagram y WhatsApp) y, de acuerdo a los últimos datos publicados por el grupo de Mark Zuckerberg la semana pasada, ya cuenta con 2.320 millones de usuarios en el mundo.

Esto se traduce en que al menos un tercio de la humanidad está conectada a Facebook, reseñó la agencia EFE.

Aunque la red social haya manifestado algunas señales de saturación en los mercados occidentales durante los últimos tiempos, el número de usuarios de Facebook a nivel mundial continua creciendo (incluso en Norteaméric

Una foto del 11 de octubre de 2018 muestra la página de inicio de sesión de Facebook en Washington, DC. – Facebook el 11 de octubre de 2018 dijo que cerró 251 cuentas por infringir reglas contra el spam y coordinó el engaño, algunas de ellas por granjas de anuncios que pretendían ser foros de debate político. La medida se produjo cuando la red social líder se esfuerza por evitar que la plataforma se use para sembrar la división y difundir información errónea antes de las elecciones de Estados Unidos en noviembre. (Foto de MANDEL NGAN / AFP)

a y Europa, aunque a un ritmo pequeño) y con ellos los ingresos por publicidad.

2018: Escándalos y ganancias

El año pasado, por ejemplo, la plataforma cerró con unos beneficios de 22 mil 112 millones de dólares, un récord para el gigante tecnológico con sede en Menlo Park (California, EE.UU.), que junto a Google recibe aproximadamente el 60 % de todos los ingresos por publicidad online que se generan en el mundo.

No obstante, el consejero delegado de la empresa, Mark Zuckerberg, tuvo que pedir perdón al Congreso de Estados Unidos por la gestión de Facebook, y la jefa de operaciones de la compañía, Sheryl Sandberg, fue llamada a declarar ante ese mismo órgano legislativo sobre su posición de dominio en internet.

El fundador y CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, llega para testificar durante una reunión conjunta del Comité Senatorial de Comercio, Ciencia y Transporte y el Comité Judicial del Senado sobre Facebook en Capitol Hill en Washington, DC, el 10 de abril de 2018. / AFP PHOTO / SAUL LOEB

Fuera del territorio estadounidense, Zuckerberg declaró ante el Parlamento Europeo, pero rechazó aparecer ante un comité internacional formado por legisladores de Argentina, Brasil, Canadá, Irlanda, Letonia, Singapur y el Reino Unido, donde le solicitaron explicaciones sobre la propagación de información falsa online y su influencia en la política.

Aunque la mayor polémica que sacudió a Facebook en 2018 ocurrió en marzo, cuando se reveló que la consultora británica Cambridge Analytica utilizó una aplicación para recabar millones de datos de internautas de la plataforma sin su autorización con fines políticos.

A raíz de este hecho las acciones de la compañía se desplomaron en la bolsa y representantes políticos en varias partes del mundo alertaron sobre la necesidad urgente de regulación del gigante tecnológico.

Facebook se había servido de datos para crear perfiles psicológicos de votantes, que presuntamente vendieron a la campaña del actual presidente estadounidense, Donald Trump, en las elecciones de 2016.

En octubre pasado, la red social admitió que piratas informáticos robaron datos personales de 30 millones de cuentas.

Estos dos últimos casos fueron los más sonados, pero 2018 fue un año en el que la empresa tecnológica era noticia por uno u otro escándalo casi semanal, siendo uno de los más recientes la publicación por parte de The New York Times de que Sandberg exigió a sus empleados que investigaran los intereses financieros del magnate George Soros.

Pero en 2019 al parecer volvía a retumbar el nombre de Facebook. La semana pasada Apple bloqueó a Facebook Research, una aplicación que permitía a la red social compilar datos sobre mensajes privados en redes sociales, chats, fotografías y vídeos enviados a otras personas, correos electrónicos, búsquedas online y ubicación, entre otros.

Según el fabricante del iPhone, Facebook utilizó sus herramientas comerciales para pedir permiso de un usuario de iPhone para instalar el software llamado de red privada virtual capaz de rastrear los hábitos de navegación.

Las violaciones de la privacidad y el mercadeo con los datos de los usuarios, el abuso de prácticas publicitarias, la difusión de información falsa, la seguridad en la plataforma y su vulnerabilidad ante los “hackers” son todos potenciales talones de Aquiles de una de las firmas más poderosas de internet en la actualidad, destaca una nota de la agencia EFE.