El mercado de lo autos eléctricos aún de encuentra en pleno desarrollo y poco a poco dicha tecnología comienza a tener más y más opciones. Una de ellas apareció recientemente en Rusia, de la mano de la empresa Kalashnikov, la misma famosa marca de armas que ahora decidió expandir sus horizontes hacia otros rubros y ya tiene en sus bodegas un prototipo.

El automóvil en cuestión ha sido denominado “CV-1”, el cual, según lo expresado por la misma compañía, fue concebido sobre la base de la carrocería del automóvil retro IZh-21252 Combi.

De color azul claro y diseño retro, la nueva creación fue presentado durante la exposición internacional de los avances en la industria de defensa en Moscú y buscará en su momento competir directamente en el mercado de los autos eléctricos con los otros líderes fabricantes de este campo, entre ellos Tesla.

El prototipo está basado en varios sistemas originales desarrollados por el consorcio, como el sistema rápido de control modular de baterías.

“Desarrollamos nuestro propio concepto de súper coche eléctrico, basado en varios sistemas originales desarrollados por la empresa”, explicó Kalashnikov en un comunicado.

“Esta tecnología nos permitirá competir con los constructores mundiales de coches eléctricos. Nos hemos inspirado de la experiencia de los líderes del mercado internacional para desarrollar nuestro concepto”, aseguró el servicio de prensa del grupo a la agencia pública RIA.

En el marco del lanzamiento, la empresa no precisó cuándo se comercializará el producto ni cuál será su precio.

Kaláshnikov ya ha creado varios vehículos eléctricos, entre ellos el UV-4, destinado al mercado civil. Su potencia es de hasta 50 kW y su velocidad máxima de 80 kilómetros por hora.

Desde el consorcio adelantan que el nuevo automóvil será capaz de alcanzar una velocidad varias veces superior que la de los vehículos eléctricos que ya había fabricado.

El fabricante de armas ruso Kalashnikov, con más de 200 años de funcionamiento, es conocido por su legendario fusil de asalto AK-47 y lleva el nombre del empleado que inventó el fusil durante la época soviética. Vivió un gran declive hasta que los poderes públicos la recuperaron en 2013, antes de ser recientemente privatizada.

En un contexto de sanciones occidentales contra el sector de la industria militar rusa, la empresa ya empezó a diversificar su producción expandiéndose al sector civil al lanzar una línea de ropa y de productos que van desde paraguas hasta las carcasas para teléfonos móvil.