La seguridad a nivel mundial es un tema que preocupa a todos los gobiernos  organizaciones diplomáticas en el mundo y su vinculación con la política es casi automático. Por ser conceptos tan afines y con un rango de acción tan amplio, por lo general suelen verse involucrados en conflictos en el aspecto digital no son la excepción.

En esta dinámica entra el terrorismo, uno de los mayores problemas que enfrenta la humanidad hoy en día pero que según el criterio de una experta de los derechos humanos de la ONU, está siendo mal utilizado en Facebook.

Fionnuala Ní Aoláin, una alta autoridad del organismo mundial en la protección de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo, criticó a a la referida red social por lo que considera una definición muy extensa poco clara de “terrorismo” y de los usos que se le puede dar a dicha palabra en su plataforma a fin de evitar que los gobiernos obstruyan de manera arbitraria a grupos de oposición legítimos y voces disidentes.

Ní Aoláin escribió una misiva a Mark Zuckerberg, presidente ejecutivo de Facebook, indicándole que la red social trata erróneamente como entidades terroristas a todos los grupos no estatales que usan la violencia en la búsqueda de cualquier objetivo.

Allí se explica que la definición que utiliza esa plataforma social equipara a todos los grupos no estatales que usan la violencia para conseguir sus objetivos con organizaciones terroristas.

Para la experta, utilizar una definición tan general e imprecisa para regular el acceso y uso de Facebook puede ser discriminatorio, llevar a una censura sin razón o a negar el uso de sus servicios.

“El uso de una definición tan amplia es particularmente preocupante porque ciertos gobiernos buscan estigmatizar diversas formas de disidencia y oposición, sea pacífica o violenta, como terrorismo”, dijo.

La compañía aplica una política que prohíbe a los terroristas utilizar sus servicios y, según la experta, para ello usa tecnología de detección y emplea a un número creciente de moderadores que, a su vez, son asistidos por un equipo de unas 200 personas para encontrar y remover contenidos.

La política de Facebook no tiene en cuenta a los grupos armados rebeldes que cumplen con las normativas humanitarias internacionales, dijo Ní Aoláin en la carta.

Ní Aoláin elogió “el papel importante que desempeña Facebook en contrarrestar la actividad terrorista en internet”, pero dijo que no debe interferir indebidamente en los derechos humanos de sus usuarios y debe garantizar que haya una manera de impugnar las decisiones equivocadas.

De acuerdo a la agencia Reuters, al menos de momento no fue posible obtener comentarios de una portavoz de Facebook.

La relatora especial de la ONU no dio ejemplos, pero gobiernos que se enfrentan a oposiciones armadas, como en Siria, a menudo etiquetan a todos sus adversarios como terroristas, incluso si otros países no están de acuerdo.

Facebook y otras empresas de redes sociales están cada vez más involucradas en una regulación que solía estar en manos de los estados y están bajo presión de los gobiernos para controlar el contenido divulgado por los usuarios, dijo Ní Aoláin.