Los pacientes con accidentes cerebrovasculares en Estados Unidos pronto podrían aprovechar la robótica de vanguardia durante su proceso de recuperación.

La Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó el exoesqueleto Atalante de Wandercraft para su uso en la rehabilitación de pacientes con este diagnóstico.

La máquina puede ayudar con el entrenamiento intensivo de la marcha, especialmente para personas con movilidad limitada en la parte superior del cuerpo que podría impedir el uso de otros métodos.

El Atalante de la generación actual es un dispositivo autoequilibrado alimentado por batería con un modo de andar ajustable que puede ayudar con los primeros pasos hasta una caminata más natural más adelante en la terapia.

Si bien el hardware aún debe usarse en un entorno clínico con la ayuda de un terapeuta, su utilización de manos libres permite a los pacientes restablecer su marcha, ya sea que puedan o no usar los brazos.

Wandercraft planea entregar sus primeros prototipos durante el primer trimestre del año, aunque no nombró a los clientes iniciales.