La confidencialidad de los datos en las redes sociales es una de las mayores preocupaciones de los usuarios y es por ello que las empresas del sector son examinadas constantemente a fin de verificar el uso correcto de la información de la clientela.

Sin embargo, los métodos y utilización de dicha información en algunos casos sigue siendo ambiguos y en muchos casos incluso podría considerarse fuera de rango, tal como lo señala un estudio reciente realizado por dos universidades en Estados Unidos.

De acuerdo a una investigación dirigida por la Universidad del Nordeste, en Boston, y con participación de la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey, Facebook porporciona a los anunciantes información personal sobre sus usuarios que no se encuentra en sus perfiles como datos de seguridad (como el número de teléfono) y los datos de Messenger, con el objetivo personalizar la publicidad.

Además de los datos personales que los usuarios comparten con Facebook sabiendo que serán utilizados para segmentar publicidades, la red utiliza información más inesperada, como el número de teléfono o el correo electrónico utilizados, por ejemplo, para recibir mensajes de alerta en caso de actividad sospechosa, escriben investigadores de las universidades estadounidenses Northeastern y Princeton.

El estudio indica que Facebook también usa los contactos de la libreta de direcciones del teléfono del usuario (a la cual la red social tiene acceso después de que el usuario lo haya autorizado a escanear la agenda para encontrar “amigos”), para permitir a los anunciantes dirigir mejor sus mensajes, sin el conocimiento de los interesados.

Los autores aseguran que han verificado todas estas afirmaciones mediante pruebas y funcionan incluso cuando el usuario activa la configuración de privacidad en el nivel máximo de protección.

Entre sus principales descubrimientos, los investigadores han destacado que servicios como Facebook Ads proporcionan a las empresas información como los números de teléfono y las direcciones de correo electrónico, que se incluyen en los perfiles de Facebook por seguridad para la autenticación en dos factores.

Los datos del correo electrónico y los números de teléfono verificados comienzan a utilizarse con fines publicitarios pasados seis días, según los investigadores, que también han observado que Facebook no utiliza los números de teléfono que no se han verificado previamente.

Para determinar la procedencia de los datos empleados por Facebook, los autores probaron a proporcionar información personal a distintos servicios de la compañía para después analizar sus efectos en los anuncios que la red social mostraba y su grado de personalización.

Poca claridad para el usuario

Más allá de las prácticas poco claras, el estudio indica una falla por parte de la compañía en cuanto a la información suministrada a sus clientes para notificar este tipo movimientos internos.

Según el estudio, revelado esta semana por el sitio especializado Gizmodo, la compañía no aclara a los usuarios qué datos se utilizan con fines publicitarios y no les permite “controlar directamente qué información personal se utiliza para enviarles publicidad”.

Si Facebook reconoce que puede usar contactos de seguridad para que los anunciantes orienten mejor sus anuncios, el grupo cree que los usuarios deben ser informados con claridad.

La empresa dio su versión acerca del estudio señalando que “Usamos la información que brindan las personas para proporcionar una experiencia mejor y más personalizada, que incluye (lo concerniente a) la publicidad”.

“Somos claros acerca de cómo usamos la información”, expresó un portavoz de Facebook en un correo electrónico para la agencia AFP.

Facebook agrega en su respuesta que la gente “puede administrar y borrar la información en cualquier momento”.

La gestión de datos personales y su uso con fines comerciales por plataformas tecnológicas, especialmente Facebook, están siendo analizadas por muchos investigadores y medios, especialmente desde que el escándalo en torno a Cambridge Analytica, empresa británica que ha usó datos personales de decenas de millones de usuarios de Facebook sin su conocimiento.