El Reino Unido teme que la señal de compañías de internet satelital como Starlink y OneWeb provoque interferencias a otros operadores de telecomunicaciones en el país, por esta razón, ha preparado una serie de reglas para evitar problemas a futuro.

Las nuevas reglas permitirán revisar a estos satélites ​​para conocer si corren el riesgo de perjudicar a otros servicios y dañar la competencia. Ofcom, el regulador de telecomunicaciones británico, se encargará de analizar estos casos.

Starlink ya tiene más de 1.500 satélites en el espacio, y para el próximo mes, la compañía se prepara para lograr una cobertura global a excepción de las regiones polares. La empresa de Elon Musk enfrenta la competencia de OneWeb, que ha lanzado más de 250 satélites y pretende vender banda ancha a gobiernos y empresas.

Estos satélites son de órbita baja y están mucho más cerca de la Tierra que los que se utilizan actualmente para Internet y televisión remotas, lo que significa que las señales de luz pueden viajar mucho más rápido.