El navegador Google Chrome eliminó de su plataforma oficial más de 70 extensiones maliciosas que habían sido descargadas 32 millones de veces y que filtraban datos sensibles de los usuarios como sus historiales de navegación o incluso sus contraseñas.

 

La mayoría de las herramientas eran gratuitas y, en su mayoría, eran supuestos conversores de archivos o prometían alertar contra páginas poco fiables, según reveló una investigación de la compañía estadounidense de coberseguridad Awake Security.